Hoyos: «Me trataron como a un delincuente»

Hoyos: "Me trataron como a un delincuente"Lucas Hoyos siente que vivió la peor pesadilla de su vida. Y no es justamente por la expulsión que sufrió en el partido contra Juventud Antoniana, sino por todo lo que vivió luego del encuentro en Salta. El arquero fue detenido por una supuesta agresión a un policía en la zona de los vestuarios y estuvo preso durante casi siete horas.
«Cuando Víctor Beraldi atajó el penal, salí desde el túnel a festejar junto con otros jugadores y un grupo de colaboradores del club. Había un cordón policial y los policías nos comenzaron a empujar. Yo, sin mala intención, golpee a un policía. Pero fue sin querer. Nunca lo quise agredir. No fue una piña como se dice. Es todo mentira. Nunca le saqué un diente. Luego el policía me quiso pegar. Se armó un tumulto y yo me encerré en el vestuario. Me tomaron declaraciones en el estadio y me llevaron directamente a la penitenciaria. No me dejaron ni siquiera hablar por teléfono», recordó luego de la práctica que realizó el «santo» en La Ciudadela. «Me tuvieron toda la noche, hasta las 6.30 de la mañana. Me pusieron en una celda donde estaba solo, porque en las otras había hinchas de Juventud Antoniana. Los penitenciarios me dijeron que me de vuelta la ropa para que no me vean que era de San Martín. No merecía pasar ese mal momento», agregó.
Durante el entrenamiento, el ex arquero de Newell’s se encargó de contarles una y otra vez la increíble historia vivió a sus compañeros que no viajaron a Salta. «Fue mi peor pesadilla. Nunca antes había estado en un lugar así. No se lo deseo a nadie. No hice nada para merecer ir a ese lugar (la penitenciaría). Sólo lo rocé al policía. Hay testigos que vieron que no le pegué una piña. No hay razón para que mienta. Fue sólo un roce. Tengo mucha bronca por todo lo que pasó y por todo que se mintió», explicó, dejando en claro que todavía le dura el sabor amargo. «Me trataron como a un delincuente. Fueron horas larguísimas. No tengo ningún antecedente policial», precisó.
«Mis compañeros, el cuerpo técnico y los dirigentes se portaron muy bien. Sólo tengo palabras de agradecimientos para ellos. Cuando salí de la penitenciaria, a las 6.30, me estaban esperando afuera», concluyó. Para Lucas, el paso por «La Linda» no fue nada agradable.

Fuente: La Gaceta.

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