A Carlos Marczuk la ansiedad lo está matando. Y se nota. A sus 36 años, demuestra en cada entrenamiento los mismas ganas de cuando arrancó.
La distensión de ligamentos que sufrió en la rodilla a mediados de año marginó al volante de Crucero de las primeras ocho fechas de la B Nacional. En su momento estuvo cerca de hacer su reestreno en la categoría, pero se resintió y debió posponer su regreso.
Hoy, el debut en la segunda divisional del fútbol argentino está a la vuelta de la esquina. Por precaución no estuvo frente a Defensa y Justicia, y el domingo (desde las 15.30 en Jujuy frente a Gimnasia) el cuerpo técnico lo volverá a ‘guardar’ para no adelantar los tiempos.
De todos modos, el obereño ya prepara su regreso a la canchas para el próximo fin de semana, en Santa Inés, ante Aldosivi.
Luego de la práctica matutina del jueves, en la que se mostró activo jugando para los suplentes, el mediocampista expresó que “gracias a Dios estoy trabajando con normalidad junto al resto de mis compañeros, que es algo que yo quería y necesitaba”.
“No veo la hora de volver a la cancha; uno siempre quiere estar, pero se me alargó un poco el tema de la lesión; por suerte estoy en los últimos detalles y tomando ritmo en lo futbolístico”, agregó.
“La prioridad es ponerme bien físicamente, sobre todo con la pelota, porque me costaba patear por el problema en la rodilla”, explicó.
Sobre el presente del equipo, que lo tiene como escolta a un punto de los líderes, Marczuk señaló que “es muy auspicioso”.
“Estamos muy contentos por lo que estamos haciendo, tenemos altibajos pero son cosas propias de la adaptación a la categoría; igual trabajar con buenos resultados nos brinda mucha tranquilidad”, añadió.
“La gente siempre se va a entusiasmar, sobre todo con este presente, pero nosotros tenemos los pies sobre la tierra, son 38 fechas y no tenemos que dejar nada librado al azar, nuestro objetivo es seguir varios años más en esta categoría”, se entusiasmó.
“Tenemos la cabeza en tratar de seguir en el Nacional B, no salteamos nuestra realidad, después veremos lo que nos permite el presente, y ahí trataremos de pelear con uñas y dientes para ver qué mas podemos lograr”, manifestó el misionero.
Al momento de explicar las virtudes del equipo para ser protagonista en una categoría totalmente nueva, el capitán reconoció que “el equipo mantiene el orden táctico que tenía en el Argentino A”, a lo que agregó que “fuimos contundentes en estos primeros partidos y mantuvimos la solidez defensiva de siempre”.
El mediocampista, pausa mediante, también se refirió al por qué a Crucero le sienta mejor ser visitante que local.
“De visitante tenemos más espacios porque los rivales se sienten en la obligación de salir a jugar y nos dejan espacios que nosotros sabemos aprovechar”, cerró.
Fuente: territoriodigital.com




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