Un duro revés

Un duro revésNo fue la noche del Colectivero. En un partido atípico, en un campo de juego difícil por las condiciones climáticas (más de 24 horas de lluvia incesante sobre La Plata, desde el domingo) Crucero fue superado claramente por Gimnasia. El equipo de Pedro Troglio se adaptó mejor a las circunstancias del encuentro, salió a buscar el resultado, encontró la ventaja y después fue contundente para edificar una goleada y alcanzar nuevamente la punta del campeonato.
Crucero no pudo manejar la pelota, perdió en la batalla del medio y por las bandas. Tampoco pudo mostrar una de sus principales virtudes: el orden. Gimnasia tomó la iniciativa y propuso que el juego se desarrollara lo más cerca del área de Gaona. Presionó sobre el doble cinco del Colectivero y tuvo desequilibrio en Mussis a espaldas de los volantes visitantes. Cuando a los 25 minutos, Facundo Pereyra capturó un rebote en la puerta del área y sacó un zurdazo para abrir el marcador (quedó alguna duda respecto a si tocó la pelota con la mano), el Lobo ya había generado más de un par de jugadas de riesgo sobre el arco de Gaona. Siempre intentando con los remates de media distancia, en una cancha que invitaba a probar desde lejos.
A partir del 1 a 0, Gimnasia siguió buscando y, en un envío de Nicolás Cabrera desde la izquierda, Barsottini cabeceó sólo en el corazón de la defensa de Crucero para marcar el 2 a 0. El Colectivero sintió el impacto. Se desordenó, fue a buscar el arco de Monetti, inquietó con algunos centros. Tuvo la chance del descuento en un cabezazo de Romat. Pero también quedó a merced de la contra del Lobo. Primero avisó Licht, que la picó ante la salida de Gaona. Y a los 42, Pereyra definió un contragolpe letal del Lobo, gestado por Nicolás Cabrera y con el aporte de Mussis, que metió una habilitación precisa para que el goleador de la noche convirtiera el segundo de su cuenta personal.
En el segundo tiempo, Dechat movió el banco. De entrada, puso a Bruno por Brítez y antes de los 15 sumó a Tambussi (por Romat) y a Martínez (por Colo Nievas) en el ataque. Con la clara intención de cambiar golpe por golpe. Pero en ningún pasaje logró lastimar a Gimnasia. El local cedió la iniciativa y esperó su oportunidad para aprovechar alguna contra.
El cuarto gol del Tripero llegó a los 22, en una jugada de laboratorio que Pereyra definió con un cabezazo para concretar su hat-trick. Y cinco minutos más tarde, nuevamente Barsottini rubricó el resultado final, tras una corrida casi de una área a la otra. El defensor goleador robó una pelota en defensa (se la quitó a Bruno) y terminó definiendo en posición de nueve.
Crucero fue superado colectiva e individualmente. En una noche para el olvido. Además, sufrió nuevamente el karma de las expulsiones. Esta vez fue Marczuk el que vio la roja (por una falta cometida desde atrás a Cabrera). Una baja importante para el próximo partido.
El domingo ante Rosario Central, con un marco imponente en el Andrés Guacurarí, Crucero del Norte tendrá rápidamente la chance de recuperarse.

Fuente: sitio club Crucero.

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