Un optimista Ponce asume riesgos elevados

Un optimista Ponce asume riesgos elevadosOptimista, es una de las palabras que hoy resume al entrenador de Deportivo Mandiyú, Fabián Ponce. Pese a contar con un plantel muy corto, que no realizó una buena pretemporada, se las ingenia e insiste en “emparchar” al equipo para afrontar la doble competencia de la Copa Argentina y el torneo Argentino B.
Arriesgado, también podría ser otra de las palabras para hablar de Ponce y su propuesta. El domingo alistó un equipo “bis” para el Argentino B, sindicado como la prioridad para el club, certamen en el que el “albo”, en las doce fechas que se disputaron, estuvo sumergido en puestos de descenso.
Mandiyú empató, pero bien pudo haber perdido, y sin sus mejores cartas sobre la mesa. Es la rotación lógica de un equipo que afronta una doble competición como la que tiene ante sí el “albo”. Pero ¿resulta lógico darle el mismo o aún mayor realce a la Copa por sobre el Argentino B, donde más allá de que se mejoró en el juego y sumó en las últimas fechas, la situación nunca dejó de ser muy delicada?
Mandiyú necesita el envión anímico y por sobre todo, el dinero que le otorga seguir avanzando en la Copa. Aunque a qué precio Ponce redobla y apuesta todo a ganador.
Según el entrenador este optimismo y riesgos asumidos se sustentan en el grupo humano que conforman sus dirigidos, cuyo compromiso y compenetración con la doble competición le dan el respaldo y la confianza para rotar el equipo sin que, a su criterio, la estructura y el funcionamiento se resientan.
Frente a Textil Mandiyú, en la última presentación por el Argentino B, estuvieron ausentes futbolistas habitualmente titulares como Lino Arce, Manuel Rodas, Gerónimo Vallejos y Julio García, reservados por la doble competencia. Por su parte, en la rotación de nombres, Ponce apostó por el juvenil liguista Alexis González (debutó en el clásico), u otros futbolistas como Cristian Romero, Diego Ramírez y el recuperado Marcos Azcurra, por citar algunas de las variantes realizadas.
El resultado final fue empate sin goles y saldo no fue del todo positivo ya que Walter Marín, infaltable en los dos certámenes, se resintió de una molestia muscular, y terminó abandonando el partido con un desgarro. Algo que puede suceder aún jugando un solo certamen, pero el riesgo es mayor cuando además se juega entre semana.

Argumentos
Por el momento, según sus propias palabras, todo es importante para Mandiyú. El Argentino B y la Copa Argentina. En principio porque a los futbolistas le da la posibilidad de ir jugando más encuentros, entender lo que pretende el DT (recordemos que Ponce asumió hace algunas semanas tras el alejamiento de Waldino Casco), y mejorar con la competencia y con resultados, siempre y cuando sean positivos, y que estos levanten el ánimo de un plantel que venía golpeado. Además porque el dinero de la Copa es valioso para el club. Y, finalmente, porque el año se termina, quedan dos partidos (Jorge Gibson Brown mañana en Misiones por la Copa y Fontana, rival directo en la permanencia, el domingo como local en el Argentino B), y luego de esto habrá tiempo para reunirse y sentarse con los dirigentes a charlar acerca de la continuidad del DT, de los refuerzos y de cómo encarar el resto (Argentino B y doble competencia, si existiera, si ganan mañana).
En la rueda de prensa post empate con Textil, Ponce asumió los riesgos tomados y se mostró optimista con sus futbolistas.
Según el DT: “El partido salió de acuerdo a lo planificado. Cuidamos algunos jugadores, igual no fue todo lo feliz que queríamos por la molestia por la que tuvo que salir Marín y porque erramos un penal que nos daba la victoria”.
Ponce detalló que “la planificación de estos últimos tres partidos era tratar de terminar bien, cuidar los jugadores, Rodas, Vallejos, García, que venían con algunas molestias, Marín que acarreaba un problema y lo terminó de perjudicar el partido con Textil, y darle chance a los otros muchachos del gru-po, como siempre dije, acá lo fundamental es este grupo, que apoya, hicimos debutar a un chico de la Liga, como González, y lo hizo muy bien”.
“Fue arriesgado pero el equipo va mejorando día a día y este grupo me da respaldo para arriesgar e ir cambiando a aquellos que vienen con un trajín muy duro”, insistió. Esto, según Ponce, es posible ya que “el equipo está compenetrado, y el grupo pretende terminar lo mejor posible estos dos partidos que ahora quedan”.
“Por supuesto que después del 9 de diciembre tendremos que juntarnos todos y analizar bien cómo será todo; si tengo continuidad en el cargo, los refuerzos, la forma de trabajar, y hay muchos detalles que hay que programar primero. Pero vamos por el buen camino”, remarcó.
“El que mucho abarca poco aprieta”, dice un viejo refrán, que Ponce quiere contradecir. La fe en sus dirigidos le dan argumentos fuertes, como los riesgos que asume con esta doble competencia.
“El que no arriesga no gana”, también afirma otro dicho popular. El tiempo sabrá acomodar las cosas en su lugar, para Ponce, sus futbolistas y el Deportivo Mandiyú.

Fuente: Diego Acevedo, [email protected]

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