
El equipo argentino que participó en la prueba de persecusión, logrando el séptimo lugar (Foto Adolfo Carrizo)
En la apertura de la segunda jornada, el terceto de persecusión por equipos integrado por la misionera Mariela Delgado, la correntina Cristina Greve y la bonaerense Alejandra Feszczuk registraron 3m 44s 661, finalizando en el séptimo lugar de la prueba que fue ganada por la representación de Cuba, en 3m 23s 446, mientras que la medalla de plata fue para Colombia y la de bronce para Venezuela.
Por la tarde, luego de la clasificación de la velocidad por equipos femeninos, de la que no participó Mariela Delgado, llegó el turno del scratch y dos nuevas ilusiones argentinas se pusieron en marcha, Mauro y Maximiliano Richeze, quienes fuera de llevar mucho tiempo lejos de las pruebas de pista, poco sabían de la especialidad.
La prueba tuvo acción desde la largada misma, el pelotón esperó el momento y aceleró cuando Padilla (Guyana) quería lograr la ventaja. Lejos de encontrar la calma la carrera se picó más, uno detrás de otro fueron buscando su momento, hasta que Maxi Richeze decidió buscar su chance, salió disparado, pasó al fugado y conectó la cola del pelotón obteniendo la ventaja que todos ansiaban.
Después trabajó junto a su hermano para cerrar los huecos, pero era difícil controlar a todos, Arias (Cuba), Rojas (Venezuela), Matthews (Barbados), Muñóz (Colombia) y los mexicanos Yepez y Cobarrubias emularon al argentino y llegaron a la definición con posibilidades.
Los que estaban de a dos buscaron el trabajo de equipo, pero los argentinos tuvieron a Mauro Richeze para aportar el sacrificio de siempre y llevar a Maxi a la victoria, como lo hizo muchas veces. Detrás del hombre de Bella Vista aparecieron Arias y Rojas, que ya habían sido podio en la prueba por puntos.
La tanda de finales nos llevó a la velocidad por equipos entre las chicas, allí Juliana Gaviria y Martha Bayona (Colombia) con 34s235 vencieron a las cubanas Lisandra Guerra y Laura Arias. El podio lo completó Venezuela que tuvo a Marynes Prada y Gleidimar Tapia.
Si bien por la mañana Eduardo Sepúlveda había impuesto una nueva marca Panamericana y Mauro Agostini había logrado un excelente registro, todavía faltaba saber quien se quedaría con cada medalla. Por el tercer puesto el colombiano Jhonathan Restrepo superó al mexicano Maldonado y después los argentinos cumplieron con el trámite sin gastar demasiadas energías, Sepúlveda salió a buscar a Agostini y la corrida terminó por alcance repidamente, lo mismo ya habían hecho historia.
Siempre en rama femenina llegó la hora de las finales de persecución por equipos, Venezuela (Jennifer Cesar, Angie González y Daniely García) con 3m 25s 887 superó a Estados Unidos en la corrida por el bronce y después las cubanas Yudelmis Domínguez, Marlies Mejías y Arlenis Sierra se quedaron con el oro al marcar 3m 23s 401 que le sirvieron para superar al trío de colombianas que formaron María Luis Calle, Serika Guluma y Jannie Milena.
Para el final quedaron las finales del keirin, la primera para acomodar los lugares del 7º al 12º y después la seria más esperada, la que otorgaba medallas y en la cual estaba el argentino Leandro Bottasso.
El de Bell Ville enganchó la moto más rápido que ninguno pero después cedió ante la arremetida de los colombianos Ramírez y Puerta, que al tener dos hombres en la final, obviamente jugaban con ventaja.
La ansiedad por el campanazo los hizo acelerar aún cuando la moto no se bajaba, Bottasso perdió terreno allí, pero en la última vuelta sacó todo lo que tenía para quedar a centímetros del segundo puesto.
Finalmente fue medalla de bronce para el cordobés que se ubicó detrás de los colombianos Fabián Puerta y Santiago Ramírez.
Será una jornada difícil de olvidar, porque los chicos lograron algo inédito y porque el equipo empezó a sumar motivación con las medallas, de todos modos todavía falta mucho Panamericano todavía.
La delegación Argentina tuvo una mañana soñada en el Panamericano de pista que se disputa en el velódromo del CNAR del DF mexicano. Eduardo Sepúlveda clavó el reloj en 4m 15s 279 para los 4 kilómetros de persecución e impuso con ello una nueva marca continental, 11 segundos por debajo de la que regía el continente.
Un ratito después Mauro Agostini, el campeón argentino de la especialidad, logró su pasaje a la final con 4m 19s 663 para asegurarle a nuestro país las primeras dos medallas del certamen.
Entre las damas, la misionera Mariela Delgado, Cristina Greve y Alejandra Feszczuk registraron 3m 44s 661 para la prueba de persecución por equipos, clasificando en el 7° lugar. Y los velocistas Leandro Bottasso y Matias Gatto intervinieron en el keirin. Bottasso, múltiple campeón de la especialidad avanzó a segunda ronda y su compañero quedó eliminado tras sufrir caída en la preliminar y ser segundo en el repechaje.




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