
«Ratón» Ibáñez no estuvo en su plenitud y San Martín extrañó el vértigo que sabe aportar en ofensiva (Foto La Gaceta)
Este lunes, Racing de Olavarría y Gimnasia y Esgrima (C. del Uruguay) igualaron 1 a 1. Como en la ida empataron 1 a 1, el equipo bonaerense pasó a la Cuarta Fase por tener ventaja deportiva.
En el otro partido de anoche, San Martín de Tucumán empató 1 a 1 contra Libertad de Sunchales (terminó con 10 por la expulsión de Arach). En la ida también habían igualado 1 a 1, y así el equipo tucumano también pasó de ronda.
Con los resultados que se registraron, los partidos de ida de los cruces en la Cuarta Fase serán (los visitantes tendrán ventaja deportivo): Juventud Antoniana-Sportivo Belgrano, Racing-Santamarina, Gimnasia y Tiro-Deportivo Maipú, y San Martín-San Jorge.
San Martín es campeón del sufrimiento
El «santo» volvió a complicarse solo y casi embarga la clasificación, pero pasó con el empate.
No hay indicios de una mala noche. San Martín duda, pero Libertad no hace honor a la causa y colabora en mantener un resultado favorable al local.
Pasa la siesta de los 22 en cancha. Balvorín se encarga de despertar a los suyos. Ágil, el nueve se anticipa a una acción sin demasiada chispa y detona la furia goleadora de su apellido. «Ring… ring» coloca lejos y cruzado el balón de la redención, de su redención. Gol y casi pase asegurado a la cuarta fase del vía crucis del Argentino A. La vida le sonríe al equipo, que se va al descanso con todo para lucirse y llevar adelante un partido casi encomendado al éxito. A su éxito.
Entonces, sucede lo impensado. El viento cambia, sopla con fuerza; con tanta fuerza que ayuda a eyectar la lanza de Lastra. !Qué bombazo!, mamita. Es 1-1 inimaginable antes del inicio del acto dos.
Sucede lo impensado II. San Martín duda, pierde la poca categoría que había escrito en este duelo y el sufrimiento se hace parte de cada pelota que descargan sus jugadores. «Nico» Roldán intenta exorcizar el mal momento. No puede. Libertad estira la bandera de su nombre y se anima. Hay un cambio, el ritmo es otro; de ida y vuelta. Llega un suspiro.
La visita se queda con 10, pero eso no ayuda porque el «santo» no es santo; es un demonio que despilfarra lo que tiene. Luego sufre de contra, cuando debía ser al revés. Rinaudo y Lastra inquietan. No les alcanza. El tiempo es tirano, así como la ventaja deportiva que ayuda a San Martín, para clasificarse con este 1 a 1 para el infarto. Ahora se viene San Jorge.
Fuente: Mundo D y La Gaceta.




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