Ahí el día se hizo gris, fue pura tempestad, porque no hubo devolución de gentilezas en el campo, sino todo lo contrario. Los devotos tuvieron que ver cómo los goles de Noir un día llegaron, pero de nuevo jugando para el contrario (siempre que enfrentó al «santo» facturó)… O cómo Narese hizo expulsar a More para cortar las últimas alas de esperanza con el duelo ya 3-1, o cómo Noce fue amo y señor de la defensa misionera. O sea, la ley del ex le cayó con toda la fuerza al «santo», que masticó bronca de tanta impotencia.
El equipo que fueron a ver perdió y otra vez en propio suelo, uno que a esta altura parece más una pista de patinaje. Por eso los golpes duelen el doble, además los números no mienten y certifican que San Martín jugó cuatro partidos en casa y no pudo más que sumar ¡2 puntos de 12! Demasiado flojo para un grupo con chapa de candidato, que se olvida de mostrarla cuando el día le manda ser protagonista.
Fantasmas al acecho
El prolijo Guaraní del complemento le dio otro duro cachetazo a San Martín en La Ciudadela.
Una vez más quedó demostrado que, en este certamen, el traje de protagonista le queda grande a San Martín. Es que un equipo como Guaraní, con el único argumento de ser paciente con la pelota en los pies y contundente en los últimos metros de la cancha, le dio otro duro cachetazo a un conjunto que muestra una alarmante irregularidad en su juego.
Luego del triunfo en Gualeguaychú, parecía que el equipo de La Ciudadela había empezado a encontrar el rumbo y por eso toda la familia «santa» comenzó a ilusionarse. Pero bastaron 90 minutos para que ese sueño se derrumbara como un castillo de naipes.
Es que al conjunto que ahora dirige Juan Amador Sánchez le volvieron a aparecer los viejos fantasmas cada vez que juega en el místico escenario de La Ciudadela. Si nos remitimos al nivel de juego que ayer mostró, no es una casualidad y sí una causalidad que de los 12 puntos que disputó de local, solo pudo sumar dos.
Fue tan pobre el desempeño de los locales que, en la primera parte, solo se contabilizaron dos llegadas al arco de Cosentino. La primera a los nueve minutos, cuando Fernández no pudo definir desde buena posición. En la segunda, en tiempo de descuento, el «Monito» no perdonó y anotó el primer gol de los «santos». Previamente, Ezequiel Ceballos había puesto en ventaja a los misioneros con un tiro libre que se desvió en Becica y entró al arco de Ojeda pidiendo permiso.
Todo parecía indicar que en el complemento San Martín saldría a quemar las naves en busca de la victoria. Pero nada de eso ocurrió. Guaraní mostró una cara muy diferente. Salió a jugar el encuentro lejos de los dominios de Cosentino. La notable tarea que en ese tramo mostraron
Roldán, en la elaboración del juego, y Enzo Noir, en la definición, cimentaron una merecida victoria que partió hacia Misiones.
La derrota «santa» abre un preocupante interrogante sobre el futuro del equipo en lo que resta de la temporada.
Fuente: La Gaceta.




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