Afuera, al parecer, juega con menos presión. Antes le costaba mucho más, pero terminó con la sequía al ganar en Concepción del Uruguay y en Tucumán. Este domingo volvió a sumar, ante Gimnasia y Tiro en Salta, un punto valioso, de esos que de local ahora no los puede conseguir.
Guaraní sigue cosechando de visitante y eso es bueno para un equipo que no termina de afianzarse en la Zona Norte del torneo Argentino A de fútbol.
El equipo que dirige José María Bianco había recibido un duro golpe la semana pasada en Villa Sarita, cuando perdió con Tiro Federal, pero ahora volvió a sumar, en la previa de dos encuentros que disputará como local, que lo pueden llevar a un posición más expectante.
Como se presumía, el entrenador franjeado metió más cambios de lo que estaba anunciado.
Finalmente puso a Germán Noce por Valdez y a Mariano Medrano por Kopp en la línea defensiva. Osvaldo Young jugó en el medio como doble cinco y finalmente ingresó Exequiel Narese por Bonet, manteniendo a Roldán en la zona de volantes y a Enzo Noir como único delantero.
Guaraní salió a ser protagonista, a cambiar la actitud, esa que no mostró en Villa Sarita y le fue bien, porque controló las acciones en los primeros minutos, con un buen trabajo defensivo y un buen trato de la pelota en la mitad de la cancha.
La Franja se arrimó varias veces hasta el área salteña, pero no era contundente ni preciso en los metros finales.
Gimnasia, por su parte, tras acomodarse en la cancha, encontró su mejor volumen de juego cuando se juntaban Cháves, Cabrera y Vazzoler y tuvo la primera a los 20, cuando Zárate se resbaló y no pudo terminar la buena maniobra ofensiva.
En el Gigante del Norte, el equipo local volvió a insistir con un bombazo de Acosta, que pasó besando el palo derecho de Cosentino.
Recién promediando la media hora, Pereyra intentó sorprender de tiro libre, pero su remate salió apenas desviado.
Gimnasia se acercó varias veces hasta Cosentino, pero el aquero franjeado se mostró firme en toda la tarde.
El primer tiempo terminó con el equipo local mucho más cerca del gol, pero con un Guaraní expectante, con ganas de lastimar en algún contragolpe.
En el segundo tiempo, con algunas variantes, el juego era abierto y con la sensación de que Guaraní lo podía ganar en cualquier momento, pero el 0 a 0 nunca se movió en el marcador.
La más clara del equipo misionero estuvo en los pies de Leandro Roldán, pero el volante se “comió” el gol, cuando estaba solo frente al arco local.
Guaraní no supo aprovechar la fragilidad del fondo de Gimnasia y Tiro, y debió conformarse con el empate, un resultado que, a esta altura, no es malo.
Fuente: Primera Edición.




Comentarios recientes