
Itapúa cerró con broche de oro otro año soñado. Es el primer equipo en ganar cuatro títulos consecutivos (Foto Sólo Futsal)
Tres capítulos totalmente diferentes tuvo la definición. Mientras que Telecentro ganó 5 a 3 en la ida, Itapúa se impuso en la revancha 2 a 1, pese a contar con un plantel aún más reducido. Anoche, el Tricolor reunió lo mejor que tiene y fue superior más allá de arrancar en desventaja.
Es cierto que Tacuarí se mostró tocado por la gran oportunidad desaprovechada el jueves (con empatar era campeón) y salió con una actitud distinta, más agresiva, pero luego de quedar abajo en el marcador se desconcentró y lo pagó muy caro.
Aunque ya estaban a disposición Martínez y los hermanos Flores, el DT Néstor Jaquet optó por alinear de entrada a los jugadores que le dieron el triunfo el jueves. Telecentro, ofensivo, lo fue a buscar y con un golazo de Vera abrió el tanteador, pero rápidamente Piru Gómez, que hizo una serie extraordinaria, puso el 1 a 1 con un tanto espectacular.

Javier Martínez sale jugando, lo marca Cáceres. El paraguayo fue otro punto alto en Itapúa (Foto Sólo Futsal)
El trámite continuó parejo hasta antes de los 9´, momento del segundo gol del 5. Ety Pawluszek pareció quedar a contrapierna y no pudo reaccionar, pero sí lo haría, y en muy buena forma, para salvar en varias ocasiones su arco, porque ese 2 a 1 trajo aparejada una serie de distracciones, malas decisiones y complicaciones de parte de los telefónicos, que recibieron un par de tantos más (doblete de Diego Flores) y empezar a comprometer sus chances. Es cierto que luego generaron situaciones claras, pero los tres goles de diferencia se transformaron en una carga muy pesada.
En el segundo período no se vio lo mejor del campeón. Podía esperarse una goleada, pero sus principales jugadores cometieron errores en la marca, en la generación de juego y, sobre todo, en la definición. Y además tuvieron enfrente a Pawluszek, que le dio a su equipo más vidas que las cien monedas a Super Mario Bros (?).
Telecentro acertó poco, aunque el descuento de Briñóccoli lo dejó a dos goles de lo inesperado y hacia allá fue. Claro que los nervios, la imprecisión, el reloj en contra y un rival que se cerró bien cuando Vera fue de arquero volante hicieron imposible la hazaña.
Por eso, y aunque en el cierre la pirotecnia llenara de humo el microestadio del club Brown y obligara a dar por terminado el cotejo 16 segundos antes (gran gesto de Solís al aceptar que el partido estaba finalizado), el festejo de Itapúa fue merecido. Porque ganó la fase regular. Porque llegó a su cuarta final consecutiva. Porque se repuso a las situaciones adversas. Por eso se quedó con el título, es tetracampeón y logró la clasificación directa a la División de Honor Posadas 2014. Salud, campeón.
Fuente: Mariano D. Bachiller – [email protected]





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