
“Maxi” Martínez ya piensa en lo que viene: Guaraní, de Misiones. “Debemos seguir luchando”, aseguró el lateral izquierdo (Foto La Gaceta)
Sin embargo, “Cacho” se toma su tiempo para armar a su nuevo San Martín. Ayer, durante la práctica de fútbol, el nuevo DT no modificó nada: Pave; Serrano, Cáceres, Rivero y Martínez; Seri, Max y More; Becica; Chacana y Lenci jugaron para el equipo titular y se perfilan para intentar bajar al puntero, el domingo a las 19 en Posadas.
“Es difícil que en este partido se vea mi idea futbolística porque no tenemos muchos días de trabajo. Pero San Martín tampoco estaba tan mal”, explicó el entrenador que se siente respaldado por todos en La Ciudadela. “Ojalá podamos estar a la altura”, pidió.
Por último, sobre el caso Gustavo Ibáñez, el DT fue claro. “Estoy acá para unir a las partes y así lo haré”, prometió.
“Jugada maldita”
El único hombre que no se equivoca es el que nunca hace nada. Esta vieja frase le calza perfecto al momento de Maximiliano Martínez, el hombre que sufrió como pocos el empate ante Juventud de Gualeguaychú.
“Maxi” se confió en una salida, perdió la pelota y tuvo que recurrir a la falta con la que el visitante logró llevarse un punto de La Ciudadela. “Fue una jugada maldita”, asegura el lateral que se siente de alguna menta responsable del momento. “Estamos shockeados pero debemos salir adelante. Somos un gran grupo y estamos en condiciones de revertir esta situación”.
Martínez no come vidrio. Esa jugada maldita le da vueltas en su cabeza. Piensa, rebobina, y estudia mil alternativas. “Tendría que haberla rechazado, pero me equivoqué. Intenté jugar y perdí la pelota. Hice la falta y vino el gol de ellos. Fue un golpe durísimo”, lamenta el pibe al que, a pesar del error, lo avalan las buenas producciones.
Lo pasado, pisado, jura “Maxi”. “De los errores se aprende. No tengás dudas que, de ahora en más, no me voy a poner colorado a la hora de reventar una pelota”, dice, dejando en claro que sus afectos fueron esencial para superar el mal trance. “Mis compañeros, mis amigos y mi familia me apoyaron y me hicieron salir adelante. Por ellos también debo seguir luchando”.
La era de Arnaldo Sialle está en marcha y Martínez quiere comenzar el camino ascendente. “Debemos aprovechar la experiencia que el profe tiene en ascensos”, pide “Maxi” que sueña con sacarse la mochila del error. “Dios quiera que el domingo cambie la mano”, implora.
– A saldar la deuda con un gol…
– Sería un sueño. Aunque me conformo con un triunfo para seguir alimentando la llama de la ilusión.
Fuente: La Gaceta.



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