Un empate que sirve como inflador mental

Rosso vs TalleresEl Colectivero mostró una mejor cara que en sus últimas presentaciones, le plantó batalla al dueño de casa y se sobrepuso tras estar dos veces abajo en el marcador.
Pese al punto conseguido en Córdoba, el equipo hasta ayer dirigido por Alejandro Duré estiró a siete su racha de partidos sin conocer la victoria y continúa sin ganar en el 2014.
Juan Pablo Avendaño y Facundo Torres, en contra, marcaron para el equipo local, mientras que Ernesto “Pinti” Álvarez y Ariel Cólzera anotaron para el Colectivero en la Docta.
Cortar la racha adversa, ofrecer una imagen más convicente y renovar el tubo de oxígeno eran las prioridades de Crucero.
Así lo entendió en la previa. Y por eso no especuló y salió a ofrecer lo suyo. Pero la T, que se encuentra en zona de descenso, no tardó en poner las cartas sobre la mesa y en su primera llegada a fondo marcó la apertura: sobre los 19’, tras una pelota áerea que derivó en una segunda jugada, el defensor Juan Avendaño venció a Caffa y estableció el 1-0.
El Colectivero, esta vez, asimiló muy bien el golpe, no se cayó ante el gol y llegó a la paridad.
Dos minutos más tarde, Pinti Álvarez mostró su hambre insaciable y ante un sorprendido Pablo Santillo marcó el 1-1 con un golazo de tiro libre.
Talleres, quizás de manera inesperada, vio cómo Crucero se animó después del gol. Nievas Escobar y Calgaro se fueron adueñando del medio y a partir del despligue de los carrileros complicó a los defensores cordobeses.
La mala noticia en el primer tiempo fue la lesión muscular de Dardo Romero, quien debió ser sustituido por Juan Cabrera.
Crucero mantuvo el cambio de golpe por golpe en la segunda parte. El goleador misionero Gonzalo Klusener fue bien controlado por la zaga central del Colectivero y así Talleres perdió peso en ofensiva, más allá del ingreso de Pavón.
Enzo Bruno, a los 32’, tuvo una inmejorable oportunidad para adelantar al equipo misionero, pero no pudo mano a mano con el uno; y en la siguiente jugada, a los 34’, el propio Pavón maniobró y mandó el centro al área, y Facundo Torres, en su intento por despejarla, la metió contra el arco de Caffa para el 2-1 del local.
Era otro golpe a las ilusiones. Otra dosis de veneno para potenciar el mal momento del equipo.
Pero al igual que en el primer tiempo, la reacción no tardó en llegar. A los 37’, Ariel Cólzera le dio vida al Colectivero. Con un potente y bien colocado bombazo de afuera del área, venció la resistencia del ex Racing y selló el empate. Que suma. Y sirve.

Fuente: El Territorio.

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