El plantel de Guaraní decidió no entrenar

Cuando Guaraní tuvo todo para festejar, volvió a retroceder y a generar incertidumbre de cara al futuro. Esta vez, al igual que en las tres ocasiones anteriores durante la presente temporada, el reclamo de los jugadores tiene sus fundamentos bien claros.
En un plantel que hizo todo bien y que logró la clasificación anticipada a la siguiente ronda, la preocupación hoy pasa por los dos meses en los cuales no se recibieron los sueldos correspondientes.
Ese malestar, que por suerte todavía no se vio en cada fecha del torneo Argentino A, llevó a una fuerte determinación por parte de los jugadores franjeados. Este miércoles, decidieron no entrenar y exigieron una reunión con la dirigencia y gerenciadora.
La mañana en Villa Sarita se vio sorprendida por una reacción que estaba al caer, pero que por un motivo u otro nadie la tomaba. Una vez que Guaraní venció a Gimnasia y Tiro de Salta por 1 a 0 y llegó a los 35 puntos para sellar el pasaje al nonagonal, los jugadores hicieron efectivo algo que venían cocinando hace rato: arreglar el tema de premios y fijar los próximos en caso de lograrlos. Además, quedar al día con los sueldos apareció como la primera carta de los representantes misioneros en la tercera categoría del fútbol argentino.
No es nuevo, ya que el plantel de Guaraní dejó de concentrar en partidos anteriores como protesta, también canceló un viaje a Chaco para un amistoso de pretemporada, pero siempre cumplió cuando le tocó disputar los partidos por el torneo oficial.
Ahora, el reclamo tomó fuerza y quizás resultó inesperado para la gerenciadora. Esta recibió ayer por la mañana a todo el elenco, que se plantó con la intención de cancelar los entrenamientos hasta tanto no se solucione el conflicto.
Como era de esperar, no tuvo respuestas ese reclamo, al menos hasta el cierre de esta edición.
Por tal motivo, los jugadores volverán a presentarse hoy por la mañana en el estadio, aunque será para conocer los pasos a seguir. Si no hay respuesta, la medida continuará de la misma manera.
Para encontrar un punto de optimismo habrá que recurrir al tiempo que tiene la gerenciadora: Guaraní este fin de semana viajará a Salta para visitar a Juventud Antoniana, por la última fecha de la zona Norte. Seguramente lo hará pensando en lo que se vendrá: esos ocho partidos que entregarán el primer ascenso a la B Nacional.

Complicado. Guaraní atraviesa su mejor momento desde que subió al Argentino A, pero lamentablemente eso pasa sólo dentro de la cancha. Afuera, las deudas oscurecen el panorama (Foto El Territorio)

Complicado. Guaraní atraviesa su mejor momento desde que subió al Argentino A, pero lamentablemente eso pasa sólo dentro de la cancha. Afuera, las deudas oscurecen el panorama (Foto El Territorio)


Pero si hay que escuchar la campana pesimista, la falta de respuesta podría derivar en un cambio de objetivo para el club, que hace rato aseguró su permanencia en la categoría. Entonces, con ese panorama, será una incógnita saber qué pasará con el cuerpo técnico, que llegó al club para ascender y que lejos estaría de resignar ese objetivo.
Luego de la reunión de ayer, todos los jugadores salieron con optimismo forzado, ese que te da esperanza de que todo puede mejorar, pero también sabiendo que no fue la primera vez que hubo atrasos. Sin sueldos no viene nadie, y los jugadores franjeados no son la excepción.
“La dirigencia vino a dar la cara y nos dio la palabra de encontrar una solución. Nos queda esperar y tener confianza. Nosotros conseguimos la clasificación sin haber cerrado premios. Ahora con la clasificación nos encontramos con esos problemas”, afirmó Federico Cosentino, quien disputó todos los partidos de la temporada y cuenta con la segunda valla menos vencida de la zona Norte.
Por su parte, Germán Gamarra fue más allá y contó que “mañana (por hoy) nos presentamos y no vamos a entrenar si no hay una respuesta. Ellos (por la dirigencia) tienen que reunirse esta noche (por ayer) para hablar y responder. Nosotros vamos a esperar la comunicación para ver qué hacemos”.
“Uno siente mucha bronca, los 30 jugadores estamos muy unidos y queremos pelear por el ascenso. Esto lamentablemente puede influir en el rendimiento, estamos fastidiosos y eso perjudica a la larga al grupo”, continuó.
Respecto de si el plantel comparte el objetivo con la dirigencia, Gamarra afirmó que “tanto César (Decamilli, presidente), como Roberto (Enríquez, gerenciador), nos dijo que quieren ascender. Pero definitivamente esta no será la forma para lograrlo”.

Fuente: El Territorio.

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