
Cristian Gutiérrez, ayudante de campo de Fulgencio Alfonso, trata de frenar a sus jugadores en el reclamo final (Foto Mundo D)
Los chaqueños no protestaban por el penal que vio el juez Fernando Espinoza (mano de Alzugaray), sino porque una jugada similar de Jesús Nievas no había sido penada de la misma manera.
Es que el tiro desde los 12 pasos llegó a los 48 minutos del segundo tiempo, cuando el choque parecía encaminado a la definición por penales.
«La de Nievas fue mano casual; la nuestra, no», decía el DT de Chaco, Fulgencio Alfonso, con ironía y mucho enojo en la entrada del vestuario. «Chorro, cagón», gritaban algunos directivos, mientras otros usaban insultos mucho más duros.
Mientras la Policía custodiaba la puerta de Espinoza, los chaqueños no pararon de insultar y de golpear algunos elementos del Kempes, dejando en claro que les parecía injusta la derrota. «Somos un equipo chico, de una categoría inferior. Sabemos que debía ganar Talleres, pero no así», agregó Alfonso.
Fuente: Mundo D.




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