El «Colectivero» perdió sorpresivamente 3 a 1 frente a Brown de Adrogué, que le ganó en el «Andrés Guacurarí» con los tantos de Martín Fabro, uno de penal, y el primero de Eric Aparicio.
Con este triunfo, el conjunto de Pablo Vicó llegó a los 49 puntos en el campeonato y está muy cerca de la permanencia en su primera temporada en la categoría. En tanto, el equipo de Gabriel Schurrer (que abrió el juego por intermedio de Ernesto Álvarez) se quedó en 55 unidades y ahora está por debajo de Instituto, el último en zona de ascenso, Independiente y Atlético Tucumán.
El delantero de Crucero Ernesto Alvarez abrió el marcador (PT 9min), mientras que el atacante Eric Aparicio (PT 31min) y el volante Martín Fabro (ST 18 y 33min, de penal) marcaron para la visita, en el partido que fue controlado por Bruno Bocca.
El equipo misionero tuvo un buen primer tiempo, que incluyó el gol de Alvarez, pero en la segunda etapa, Brown, con paciencia y mejor juego, revirtió un resultado que es vital en su intención de mantenerse en la categoría.
Crucero del Norte, que reúne 55 puntos y está sexto, visitará en la próxima fecha a Boca Unidos de Corrientes, mientras que Brown llegó a las 49 unidades y recibirá a Sportivo Belgrano de Córdoba.
Retrocedió casilleros
Después de jugar los mejores primeros 15 minutos del torneo, en los que se puso 1-0, Crucero cayó en un pozo y perdió 3 a 1 ante Brown de Adrogué.

La derrota como local complicó el panorama del equipo de Schurrer, que ahora quedó casi sin margen de error para la meta de quedarse con el último boleto a la A.
A los 15 segundos Olivares, tras asistencia en cortada de Pinti Álvarez, quedó mano a mano con Giordano y la jugada terminó en tiro de esquina. Y antes de que se cumpla el minuto de juego, el delantero paraguayo, a puro empuje, se fue sacando hombres de encima y en el vértice del área sacó un remate elevado que le sacó chispas al travesaño. Mucho más que en cualquier otro partido, Crucero marcó claras diferencias sobre su rival en cuestión de segundos.
Ocho minutos duró la fortaleza del equipo bonaerense. Antes de que se cumplan 10’, Pinti habilitó a Olivares, Maravilla encaró con dirección al arco y en las puertas del área grande sacó un bombazo con destino de red; Giordano no pudo hacer otra cosa que dar rebote y Álvarez, quién sino, encontró el hueco que nadie percibió y definió de derecha para marcar, a esa altura, la más que merecida apertura.
Pero Crucero durmió su siesta. Eric Aparicio, el de botines fosforescentes, calentó motores y contagió a sus compañeros. Los remates de larga distancia, tan reiterativos como defectuosos, fueron sólo un aviso. El crecimiento futbolístico del visitante encontró su premio a los 30’, cuando una gran maniobra colectiva derivó en el golazo del propio Aparicio para el 1-1. Brown encontró juego en Fabro y Sproat y se acercó con mayor asiduidad al arco ahora defendido por Mendonça tras la lesión de Caffa.
Esa insistencia y claridad del equipo de Vicó para ser más profundo tuvo su pico a los 19’, cuando otra buena jugada colectiva terminó en el 2-1 visitante. García probó al uno marplatense, que dio rebote, y como un calco del gol de Pinti, Fabro halló el espacio adecuado y definió sin sutilezas para un nuevo baldazo de agua fría en Garupá.
Jugado por jugado, y a falta de 15’, fue todo del local. Brown se agrupó en el área chica y aguantó como pudo la embestida del Colectivero. Y cuando se animó, como a los 34’, liquidó el pleito con un penal muy bien ejecutado por Fabro.
Fuente: Gustavo Hollmann, El Territorio.




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