Atlético Tucumán superó a Crucero por la mínima

El triunfo de Independiente 2 a 1 sobre Instituto ya había sellado la suerte de Atlético Tucumán, que con ese resultado se quedaba afuera de las chances de lograr el tercer ascenso de la B Nacional a Primera División. Sin embargo, el conjunto tucumano peleó hasta el final y logró despedirse de su público con un triunfo por 1 a 0 frente a Crucero del Norte. A los 24′ del primer tiempo, Diego Jara marcó de cabeza el único tanto del partido, tras un centro de David Valdez.
El DT Héctor Rivoira puso un equipo alternativo para el encuentro, y aún así se convirtió en dominador durante los primeros 45′. Puso abrir el marcador a los 10′ por intermedio de Sebastián Longo, pero una actuación descollante del arquero contrario Juan Mendonca impidió la conquista. Luego, Jara tendría dos oportunidades fallidas antes de conseguir el gol. El delantero se tuvo que ir expulsado al final de la primera etapa, de manera que el «Decano» jugó la segunda parte con 10 futbolistas.
En el segundo tiempo, el equipo de Rivoira se plantó en actitud defensiva y logró mantener el resultado favorable hasta el final.
Sabiendo cómo venía la mano en Córdoba, con Instituto 1-0 arriba sobre Independiente, Atlético salió a hacer lo suyo contra Crucero del Norte. Debía ganar, sumar de a tres y esperar que un milagro llamado empate sea realidad en casa de la “gloria”. En el Monumental había que ser más vivo que el “colectivero”, acorralarlo, asfixiarlo.
Y el libreto “decano” estuvo escrito de tal manera que la visita no debía tener opción a nada, ni siquiera a ver qué sucedía a su alrededor. Con un 11 ideal armando con lo justo, sin los principales actores de todas las semanas, Atlético mostró una de sus mejores caras: fue agresivo, marcó y presionó bien arriba; le sacó la pelota al contrario y pocas veces durante el primer tiempo se equivocó y rifó la bocha. Atlético, el mismo que después se enteró de que el 1-1 era un hecho en La Docta, era un equipo decidido a ganarse el pan de cada día. Buscó tanto desnivelar la balanza que casi por decantación llegó al gol. Fue en una jugada completa, con toques del medio hacia adelante, y un casi globo de David Valdez a Diego Jara. Pum, cabezazo medio bombeado y adentro. Gol, 1-0, bien por Atlético.
Que antes de secuestrar el marcador, había visto como el bueno del tercer arquero visitante, Juan Mendonca se había transformado en un Halcón Galáctico. Todo se tapó el uno invitado hasta la trompada de Jara. De entrada, apagó aun misil del propio Valdez, después hizo lo propio con otro de Sebastián Longo, y con una media volea criminal del mismísimo Jara.

Diego Jara metió un cabezazo formidable y luego se fue expulsado (Foto La Gaceta)

Diego Jara metió un cabezazo formidable y luego se fue expulsado (Foto La Gaceta)


Fuente: La Gaceta.
Atlético, más pensante que acelerado, manejaba el partido a voluntad. Suprimía el efecto ansiedad del enemigo trasladando la pelota y arriando marcas. Era el partido perfecto, el ideal, hasta que Jara se equivocó, mandó un codazo y vio la roja. Del minuto 40 hasta el 93’, Crucero pasó a dominar el partido. Pero sólo eso, porque Lucchetti tranquilizó a sus amigos y Bianchi, en una acción circense, se interpuso entre un cabezazo en soledad de Roda y la amargura. Final y triunfo merecido, aunque no haya bastado para seguir creyendo en el milagros, por el 2-1 del “rojo” allá.

Fuente: La Gaceta.

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