El uno x uno de un ascenso pronosticado

El riojano Tobías Albarracín sale gritando el gol del ascenso franjeado (Foto El Territorio)

El riojano Tobías Albarracín sale gritando el gol del ascenso franjeado (Foto El Territorio)

Guaraní se armó para pelear el torneo, tardó por no subir tras el Nonagonal, pero tomó con fuerza el segundo cupo, aprovechando la ventaja deportiva que le dio haber finalizado tercero en esta etapa.
El plantel de Guaraní ocupó 25 jugadores a lo largo del torneo. Todos contribuyeron a lo que hoy tanto se festeja.

Federico Cosentino: Todo arquero tiene la función más difícil. Respondió bien, aunque le marcaron muchos goles. En la primera rueda sufrió 17 en 21 partidos (el restante atajó Ponzio). En el nonagonal 16, con el 5 a 1 ante la CAI como agravante. Cuando iba a perder el puesto, demostró que tiene pasta para defenderlo.

Alan Vester: Llegó a Misiones para pelear el puesto con gigantes como Ricardo Bernay y Mariano Medrano. Tiene el logro de haber marcado el primer gol de Guaraní en la temporada. Fue ante Central Córdoba, por la 4ª fecha. Siempre rindió de 7 para arriba.

Elián Kopp: Desde el torneo anterior, Bianco lo empezó a probar con aires de titularidad. El joven que proviene de la cantera franjeada tuvo varias veces el doble trabajo de defender y ser salida por la izquierda.

Ramón Valdez: El Negro es un clásico con esta camiseta. En la pretemporada vio cómo llegaba Noce a pelearle el lugar. Se la bancó, fue al banco y cuando le tocó jugar lo hizo siempre aprobando. Insinuó un retiro tras esta temporada, pero se peleará para que siga.

Germán Gamarra: Hasta las semifinales, compartía junto a Federico Cosentino el podio de más presencias. Bianco decidió que Cardozo lo suplante, pero el 5 habitual salió habiendo cumplido con su deber. También supo ser capitán.

Tobías Albarracín: Su vuelta fue una gran noticia para la Franja. Se bajó de la primera división de Bolivia para cumplir una promesa con Guaraní. Fue capitán y coronó una gran temporada convirtiendo ayer el gol del ascenso.

Osvaldo Young: Tras remarla desde el banco de suplentes, el Pitbull creció cuando le tocó ir desde el ingreso. Se hizo dueño del medio, pero penó en las semifinales con las amarillas en los primeros minutos.
exequiel Narese: Fue una solución inmejorable a la falta de juego por la banda derecha. El Pollo, que llegó desde San Jorge, nunca dejó de correr, de marcar y de dejar rivales en el camino. Además, con 4 goles, se anotó en la parte importante del torneo.

Enzo Noir: A un 9 siempre se le exigen goles. El Ruso cumplió, pero más lo hizo cuando se encontró con Barinaga en la parte final del ataque. Marcó 9 goles.

Cristian Barinaga: Se ganó su lugar cuando muchos lo tildaban de indiscutible. Fue la pieza clave, al punto de que sus compañeros lo eligieron capitán. Sacó pecho siempre, anotó 15 goles y volvió a ser la cara del ascenso de Guaraní. Fue el mejor del campeonato.

Ramiro Pereyra: Oportuno y muy capaz, hasta anotó goles importantísimos en la semifinal y final. Fueron sus dos únicas apariciones en la red. Le tocó defender su puesto ante Ceballos, pero se vio lo mejor de él cuando jugaron juntos.

Gonzalo Ponzio: Jugó sólo un partido y tuvo la mala suerte de lesionarse antes de jugar el segundo. Además participó en la Copa Argentina, pero la tanda de penales no lo favoreció.

Germán Noce: Se le paró hasta al árbitro Gastón Ramírez en el amistoso que jugó Guaraní ante Crucero. Mostró carácter hasta cuando las cosas no le salían. Benefició el nivel de juego de Valdez al jugar en el mismo puesto.

Ricardo Bernay: Pasó un duro año. Acostumbrado a ser titular indiscutido en Deportivo Maipú de Mendoza, vino a Misiones a pelear desde atrás ante el ascendente Vester y el indiscutible Albarracín. Cuando jugó lo hizo de gran manera. Bianco lo relegó buscando velocidad, pero cuando hubo marcajes puntuales, lo puso en cancha.

Darío Cardozo: Debe ser bueno para un técnico tener un 5 como Cardozo en el banco de los suplentes. Aportó claridad, juego y defensa. Se ganó el puesto en semifinales.

Marcos Navarro: Justo cuando se había ganado el puesto, sufrió una lesión que lo tiró para atrás. Cuando volvió, el equipo necesitaba rodaje y él carecía de ello. Por eso perdió el puesto.

Leandro Roldán: Fue otro de los que perdió el lugar con la llegada de refuerzos. Participó siempre desde el banco e ingresando en el complemento.

Mauro Gómez: El Territorio le hizo una nota antes de que arranque la temporada. Hoy, con el ascenso consumado, pasó de ser una promesa a ser una realidad. El juvenil que nació futbolísticamente en Huracán, mostró garra y ganas cuando le tocó jugar.

Darwin Barreto: No tuvo un buen año. El uruguayo vino desde Salta para hacerse fuerte en el ataque. Tuvo muchas oportunidades junto a Noir, pero marcó sólo un gol.

Mariano Medrano: Peleó desde atrás, pero fue siempre una buena opción para las variantes de Bianco. Jugó 10 partidos desde el inicio. El último fue ante la CAI en Comodoro Rivadavia.

Roberto Bonet: El paraguayo se lesionó feo en la Copa Argentina y quedó al margen de la temporada. Antes había peleado el puesto con Narese y hasta se lo había ganado.

Ezequiel Ceballos: Pieza clave cuando había que mantener el control de pelota. Fue la respuesta de los segundos tiempos y es la esperanza para lo que se viene. Si se lo acopla con Pereyra, puede ser determinante.

Pablo Ostrowski: El delantero desde las inferiores del club sufrió el ascenso de Mauro Gómez y le costó muchísimo hacerse un lugar en el plantel de cada partido. Fue titular sólo ante Libertad, en la primera fecha.

Fabián Castillo: Otro de los lesionados, este en una práctica, no tuvo mayores participaciones. Sí fue clave en cada entrenamiento, con las relaciones de grupo.

Rodrigo Bareyro: Jugó apenas cinco minutos en la campaña.

Fuente: El Territorio.

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