Crucero del Norte disfruta de un destacado momento futbolístico y grupal en la zona B del torneo de la B Nacional, ya que cuando solo restan ocho fechas para la culminación del mismo está puntero y muy cerca del histórico ascenso a la Primera A del fútbol argentino.
De Primera dialogó con uno de los referentes de este plantel y capitán, Germán “Tito” Caffa, quien con la tranquilidad y experiencia que lo caracteriza contó su visión sobre este momento especial del “Colectivero”.
“Logramos un gran triunfo frente a Santamarina y luego tuvimos unos días para descansar y pasar con la familia”, comenzó su relato “Tito”.
A lo que agregó: “El equipo pasa por un destacado momento. Somos líderes desde el inicio de la segunda ronda, logramos tres victorias consecutivas de visitante y de local estamos invictos”.
Al ser consultado si con el pasar de las fechas no se agiganta la ilusión del ascenso y comienza a jugar un papel determinante la ansiedad, el arquero nacido en Entre Ríos comentó: “La ansiedad se nota en uno y en general. Estamos bien, pero no logramos nada, faltan ocho partidos y estamos cerca y a las vez lejos. Hay que ir despacio, seguir haciendo lo que hicimos hasta ahora. Nos propusimos desde el inicio de la pretemporada estar dentro de los cinco primeros y estamos en ese camino. El plantel está muy bien y focalizado en un objetivo común”.
Al respecto de su percepción personal y el deseo de ascenso, Caffa explicó: “Me encantaría ascender con Crucero del Norte”.
Tras unos segundos de silencio, parece que repasa en su mente rápidamente su carrera deportiva nacional e internacional y retoma el dialogo: “Jugué en Primera en Argentina con Newell’s, pero lo hice en muy pocos partidos porque me lesioné y no pude volver a jugar. Es como una deuda pendiente para mí. Jugué en varios equipos de Primera del exterior, pero no es lo mismo”.
El peso de la localía
La charla continua y cuando se le consulta sobre el poderío que esgrime Crucero cada vez que juega de local, Caffa se detiene y explica: “Las dimensiones del campo, el cesped, el calor y también la presión de la iniciativa de hacer sentir la localía son todos factores que influyen al momento que el rival pisa el (estadio) Andrés Guacurarí. Pero por sobre todas las cosas, son las ganas y el ímpetu de no regalar nada cada vez que jugamos de local”.
“Un buen momento personal”
“Me encuentro en un buen momento, con mucha madurez deportiva, pese a que uno nunca deja de aprender. El equipo confía en mí y yo confío en mis compañeros. El respeto en el vestuario es mutuo. Uno tiene más edad y trayectoria, pero pese a ello nadie es más que nadie”, destacó Caffa.
En tanto, sobre la conjunción entre jugadores de experiencia y nuevos valores de la cantera y del exterior, el capitán del “Colectivero” comentó: “Los chicos que entrenan con nosotros son muy aplicados. Les gusta escuchar, aprender. Hoy en muchos casos y planteles es difícil que los jóvenes te escuchen y hagan caso, son otros tiempos, pero en Crucero no es así. Los más experimentados les aconsejamos, tratamos de ayudarlos. Por ejemplo el caso de Lucas Caballero: yo fui compañero en Olimpia en 2005 y en 2010 en Nacional con su hermano Fabián. Es muy buena gente, quiere escuchar y aprender, y así pasa con la mayoría de los jóvenes”.
Es entrerriano de nacimiento, pero ¿cómo se siente en Misiones? “Desde el primer día que llegué a Candelaria me hicieron sentir como un misionero más. Fue un factor determinante volver a Crucero, porque ya estuve en el club, conozco al presidente Julio Koropeski y la gente de Misiones es amable, formidable. Tengo contrato hasta diciembre de 2016 con la institución y espero cumplirlo estando en Primera”.
Fuente: Primera Edición.




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