Entre sueños y realidades

Bien representados. Nahuel Acosta, Belén Vera y Tamara Cañete, promesas del judo (Foto Facundo Alzaga, El Territorio)

Bien representados. Nahuel Acosta, Belén Vera y Tamara Cañete, promesas del judo (Foto Facundo Alzaga, El Territorio)

Llegar a los Juegos de la Juventud de 2018, terminar primero en el Sudamericano de Perú este año o ser como la «Peque» Pareto, son algunos de los objetivos que tienen los judocas misioneros Belén Vera (14), Tamara Cañete (14) y Nahuel Acosta (13), quienes se encuentran compitiendo en el Cenard representando a Misiones en los Juegos Evita.
La primera es oriunda de Posadas y vive en el barrio 120 viviendas que queda frente al autódromo; los otros dos, Tamara y Nahuel, nacieron y viven en Oberá, en los barrios Villa Vick y Villa Cristen, respectivamente. Los tres se hicieron amigos debido a que siempre viajan juntos a competir y los tres tienen un gran potencial como judocas.
Todos tuvieron la posibilidad de viajar para participar en campeonatos sudamericanos en los cuales obtuvieron muy buenos resultados. Belén y Tamara supieron representar a Misiones en Chile hace dos años, mientras que Nahuel estuvo en México también en 2012. A pesar de su corta edad, los chicos son muy maduros a la hora de hablar y de reflexionar sobre la vida que les toca vivir y el deporte que los apasiona.

“Es algo muy lindo poder competir a nivel nacional y con chicos de otras provincias. Además nos está yendo bastante bien y queremos ir por más”, comenzó Belén Vera su diálogo con El Territorio luego de haber ganado un combate en el gimnasio León Najnudel.
La posadeña es una de las mejores en su categoría y está clasificada para el Sudamericano que se realizará en Perú durante el mes de noviembre, pero para conseguir estos éxitos lleva un ritmo de vida muy sacrificado.
“Desde principios de año que me vengo preparando para competir; entreno tres veces por semana cinco horas por día. A la mañana voy al colegio y a la tarde entreno”.
“El judo es un deporte que te enseña mucho; tiene que ver con la vida, porque te enseña a levantarte cuando te caes” explicó Belén, quien luego expresó su tristeza porque todavía no pudo conseguir el dinero suficiente para viajar a Perú al Sudamericano (necesita 13 mil pesos), aunque enseguida puso en práctica la filosofía que ella misma destacó sobre el judo y miró hacia el futuro. “Tengo tristeza por no poder viajar a Perú al sudamericano, pero le voy a seguir metiendo pilas porque mi objetivo es llegar a los Juegos de Juventud que se van a hacer acá en Buenos Aires en 2018”.
Por el lado de Tamara, que terminaba de ganar dos peleas consecutivas, los objetivos también están bien definidos. “Mi meta es llegar a participar en un Mundial de Judo y ser como la Paretto”, expresó sin dudar la obereña que también se posiciona como una de las promesas del deporte misionero.
Al igual que Belén, Tamara destacó que para conseguir los éxitos que está teniendo en su corta carrera (hace cuatro años que practica judo), es necesario sacrificarse y contar con el apoyo de la familia. “Hicimos un gran esfuerzo”, finalizó.

Fuente: Facundo Álzaga, El Territorio.

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