
Con esfuerzo. David Sanabria pasó por ocho intervenciones quirúrgicas ante de llegar a Mar del Plata (Foto El Territorio)
Cada uno con historias emocionantes, los 29 atletas misioneros con discapacidad llevan un párrafo aparte por su entrega y una voluntad envidiable dentro y fuera de la competencia, experiencia palpable a diario en el marco de los Juegos Evita en Mar del Plata, entre ellos los chicos de Colonia Victoria David Sanabria y Cristian Benítez. Este martes, en la pileta suplementaria del Ente Municipal de Deportes y Recreación (EMDeR), David daba brazadas esperando la reclasificación en la previa a su debut en natación, pero ese instante, con un marco imponente, es cuando el mérito del trabajo se traduce en esta experiencia invaluable para los deportistas.
El representante de la tierra roja pasó por ocho dolorosas intervenciones quirúrgicas durante su vida debido a que nació con pie bot (en ambas piernas), un defecto de nacimiento en el que el pie se encuentra torcido o invertido hacia dentro y hacia abajo, semejando a un palo de golf.
“Cuando de chico veía a los doctores, se escapaba, no quería saber nada”, contó su entrenador, Leonado Ibarra, profesor del Cefe (Centro de Educación Física de Especiales), pero hoy su realidad es otra: encontró un lugar en el que puede expresar con el cuerpo que se puede ir siempre más lejos y que hay finales felices.
Tímido pero sensible, David responde a las preguntas con una sonrisa y una mirada de aprobación. “Me gustan los Evita, poder viajar y conocer gente”, expresa de forma acotada. El nadador vive en Colonia Victoria, que depende de Eldorado, y su incursión en este deporte fue en el río y en una laguna que tiene su lugar de residencia.
Las condiciones en cuanto a infraestructura siguen siendo las mismas, por lo que el tercer puesto del año pasado, en su debut, es meritorio ya que aún entrena en el arroyo Piray Miní y la pileta sólo puede sumarse a su entrenamiento en temporada de verano.
En el 2013, el misionero que está en la categoría sub 16 motor, además del bronce en natación, ganó el oro en los 80 metros llanos y fue bronce en bala, pero este año le puso todas las fichas a sus brazadas y hoy buscará llegar nuevamente al podio en las pruebas de 50 metros en libre y espalda.
“David es un chico muy dócil, con unos inconvenientes en su vida se crío con su mamá, tiene padres separados y siempre tuvo que lucharla”, destacó Ibarra.
Para el profesor, “los Juegos Evita lo que le da es notoriedad a las personas con discapacidad; vivimos en una sociedad que por ahí los margina o los tiene como pobrecitos y en nuestra área, la de discapacidad, tenemos que darle la oportunidad de exigirle como a los chicos convencionales, porque ellos son capaces de hacer todo, claro que a su manera y ritmo, y lograr el objetivo a la vista”.
Y rescató que el “área de discapacidad es nuestro juego olímpico para Misiones, porque no existe otro torneo en la provincia que no sean los Evita”.
Un “seleccionado”
El otro eslabón de este trío apasionado es Cristian, también de la categoría motor sub 16 y con pie bot, pero en un solo pie.
Este atleta también luchó con la adversidad pero ya sus frutos avizoran cosas grandes. Con una marca de 4,90 en salto en largo, Cristian fue convocado a la selección argentina y no está lejos el sueño de estar en los Parapanamericanos a realizarse en Toronto en el 2015.
Este campeón de Victoria (el año pasado cosechó dos oros en salto y 150 metros llanos) es un chico que se suma a una charla cómplice y cuenta que los Evita lo “divierten, me hicieron conocer un lugar diferente y conocer gente de distintas partes. En mi caso surgió de una empezar a competir, casi no me di cuenta (risas)”, y hoy Cristian ya tiene su llamado, en tan sólo un año de participación –éste es el segundo- de ser citado en diciembre próximo a una convocatoria con el equipo nacional de la especialidad en discapacidad.
“El año en el que volví a Victoria con los oros me estaban esperando mis amigos y mi familia; fue algo muy lindo”, recordó el atleta.
Por su parte, Ibarra también destacó las “grandes condiciones de Cristian para el atletismo, ya que fue al nacional juvenil de Córdoba este año y al de mayores en Chaco, y corrió las distancias de 150 metros, 200; además salto en largo e hizo una marca de 4,90”, explicó.
Tras los pasos de Jonathan
El profesor Ibarra sabe de campeones: años atrás también supo ver a una piedra preciosa como el atleta nacido en Colonia Mado Jonathan Avellaneda, que gracias a los Evita tuvo un salto al atletismo de alto nivel nacional.
“Su discapacidad es más visible, Jonathan es amputado de una pierna, pero su paso por los Evita lo llevó a que sea declarado ciudadano ilustre de Mado, le hizo bien entrar en el mundo del deporte, hoy está en la facultad con ganas de seguir estudiando. En tres años de competencia en los Evita llevó ocho medallas para Misiones. Nosotros tenemos puesta la camiseta misionera y queremos que el deporte adaptado crezca en la provincia porque viendo a otras provincias estamos un poco relegados en ese tema y es una cuenta pendiente”, reflexionó Ibarra.
El eldoradense que tiene su taller de atletismo en Mado viaja dos veces por semana desde Eldorado a dicha colonia y también a Victoria para trabajar con sus atletas. “Los profesores de educación física somos apasionados y sabemos detectar a los chicos, el tema está en que después sin ayuda se complica, pero hay que ponerle amor a lo que uno hace”.
Lo que espera en algún momento Ibarra es que el deporte en la parte de discapacidad sea reconocido y que los sponsors, como empresas en la provincia, se sumen a la iniciativa de ayudar y motivar a estos atletas que son espejos para la sociedad.
“Ellos son ejemplos para todas la personas porque el hecho de superarse a uno mismo ayuda a todos. La competencia es con uno mismo. Lo principal es hacer un vínculo entre los chicos y el amor a la profesión; los resultados son la consecuencia de un trabajo y ese trabajo en ocasiones no tiene resultados visibles pero para ellos es muy importante sentirse parte de algo, para su familia también y les aumenta su autoestima de manera exponencial porque por ejemplo Jonathan tiene novia, fue candidato a presidente del centro de estudiantes, y para una persona con discapacidad que los otros lo tomen como candidato es un paso muy bueno”, finalizó.
Representantes de todos los rincones
Misiones llegó a Mar del Plata en una nueva aventura con 29 chicos con discapacidad en las categorías sub 12, 16 y 18, que se dividen, en la competencia en disminuidos visuales, parálisis cerebral (PC), motores e intelectuales, y compiten en las pruebas de salto en largo, carrera 80 y 150 metros y natación.
Las zonas están fraccionadas en cuatro, con sus localidades aledañas: en la uno, Posadas y Apóstoles; la dos, Oberá; la tres, Puerto Rico; y la cuatro, Eldorado, Andresito e Iguazú.
Fuente: El Territorio.



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