Adrián Cubas, en Boca de todos

CubasLlegar a jugar en primera división del fútbol nacional no es fácil, no es cosa de todos los días, sobre todo para los jóvenes que llegan con el bolso cargado de ilusiones desde una provincia con poca tradición futbolera como Misiones. Y menos en un club grande como Boca, donde la competencia es mayor y el que llega lo hace porque realmente tiene las condiciones.
Por eso la aparición del misionero Adrián Andrés Cubas en la escena nacional durante este año, a partir del debut en Boca, tuvo un alto impacto en la provincia. Con sólo 17 años no solamente tuvo el debut en primera sino que también respondió a la alta exigencia de lo que significa vestir la camiseta “xeneize” y eso le valió buenas críticas.

Disfrutando de las vacaciones, junto a la familia en el partido solidario El Alto Uruguay te da Pelota en 25 de Mayo, Andrés aceptó sin problemas la charla mano a mano con Primera Edición para conocer algunos detalles más del año inolvidable.

¿La estadía en Misiones es distinta ahora que ya debutaste en primera y tuviste mayor exposición mediática?
Sí, cambia, no es como antes, porque la gente reconoce el hecho de haber debutado en la primera de Boca, eso me pone contento y disfruto mucho de volver, de la tranquilidad de Aristóbulo y de la provincia.

¿Y cómo manejas la repercusión de esa exposición cuando andas por la calle y la gente te demanda fotos o autógrafos?
Bien, lo manejo bien, con tranquilidad, no me molesta para nada.

¿Qué te deja el 2014?
Personalmente tuve un gran año, fue el año que pude debutar en primera, por eso va a ser un año especial. (Carlos) Bianchi me hizo debutar, después jugué varios partidos y cuando llegó Arruabarrena me dio continuidad, me sentí más cómodo. Así que por todo eso fue un gran año.

¿En qué momento empezaste a sentir que ibas a tener la posibilidad de jugar en primera?
Fue todo muy rápido. (Marcelo) Herrera, el ayudante de Bianchi, era el técnico de la reserva y promovía jugadores a primera, él le habrá comentado sobre mí, Bianchi también me habrá visto jugar y fue así que un día me citó entre los suplentes, pero no entré, y en el próximo partido contra All Boys sí debute. Fue todo muy rápido.

¿Cuándo llegó Arruabarrena temiste perder el lugar?
Cuando llega un técnico nuevo se abren interrogantes porque cada uno tiene sus gustos, pero yo estaba tranquilo, esperando mi oportunidad. Le gustó mi juego, me subió otra vez al plantel profesional, confió en mí y me hizo jugar.

¿Hubo muchos consejos de los más grandes? En un momento te compararon con Gago…
Fue muy lindo el momento, los más grandes siempre están ahí cerca, nos hablan, nos aconsejan a los más chicos, eso nos viene muy bien. Me hablaron mucho, eso te genera confianza para jugar más tranquilo y hacer lo que sabemos hacer.

Después del debut, de buenos partidos, ¿qué año imaginas que se viene?
Creo que va a ser un año difícil pero al mismo tiempo lindo. El 3 de enero me tengo que presentar porque comenzamos la pretemporada, vamos a ir a Tandil. Tendremos mucha competencia, esperemos que nos vaya bien, esperemos ganar algo, tenemos un buen grupo con grandes jugadores.

¿Es cierto el interés desde Paraguay?
Eso apareció en los medios pero a mí no me llamaron, no sé nada.

¿Qué objetivos te vas trazando?
Por ahora quiero seguir afianzándome ahí en la primera de Boca, lograr continuidad. Después, como todo jugador, me gustaría llegar a la selección o jugar en el exterior. Pero ahora sólo pienso en el corto plazo, en seguir en el plantel de primera.

¿Afianzarte y ser el dueño de la mitad de la cancha de Boca?
Sí, también, ir sumando partidos, ser titular, pero sé que recién estoy empezando, ir poco a poco, seguir sumando ritmo y confianza a medida que pasan los partidos.

¿Cómo es el “Mundo Boca”?, ¿cómo es jugar en la Bombonera?
Es muy lindo, el Mundo Boca es grandísimo, la pasión de la gente es inmensa, siempre está alentando, es muy lindo jugar con toda esa gente, con esa linda presión que hay, la verdad que me acostumbré rápido.

Al ritmo del “Negro” Cubas
Andrés -el nombre que más utilizan para llamarlo- nació el 22 de mayo de 1996 en Aristóbulo del Valle. Comenzó a jugar al fútbol en las divisiones menores del club atlético homónimo, donde su padre trabaja como coordinador. Ahí fue donde lo descubrió Boca, en una de las tantas veces que llegó a la provincia en busca de talentos.
El fichaje no se dio de inmediato, sino poco tiempo después. Este año, tras seis en las inferiores del club, pocos días antes de cumplir 18, llegó el momento del debut. Fue el 4 de mayo en el triunfo 3-1 sobre All Boys.
Con 1,63 metro de estatura, es el segundo de los cinco hijos del “Negro” Cubas y María. El mayor es José (19), quien estuvo cinco años en el club Huracán de Buenos Aires y en los últimos meses pasó a Quilmes. Mientras que Florencia (14), Leticia (12) y Benjamín (3) completan la familia.
“Juega con el mismo ritmo y la tranquilidad que tenía el padre en la mitad de la cancha”. Así lo definen a Andrés los que peinan canas y vieron jugar en la zona centro al “Negro” Cubas.

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