Al habilidoso delantero, que supo formar una recordada dupla con el Ogro Fabbiani, su paso por el parque Independencia le dejó un entrañable recuerdo. Es que aseguró que «estoy muy contento de volver a jugar en el clima y el ambiente de la cancha de Newell’s. Siempre me sentí muy cómodo en ese estadio así que estoy feliz de poder volver al Coloso. Más allá de que las lesiones no me permitieron jugar al 100 por ciento durante todo el tiempo que estuve allá».
¿Qué expectativas tenés?
—Para nosotros es un partido difícil. Porque si vamos a los papeles ellos tienen jugadores de jerarquía que generan mucho respeto. Pero sí sabemos que estamos necesitados y que tenemos que salir a buscar un poco más, atacarlos y aprovechar los espacios que pueden dejar porque van para adelante con mucha gente. Debemos ser cautelosos y cuidadosos para hacerle las cosas difíciles a Newell’s y que no tenga movilidad a la hora de atacar.
Y si te toca hacer un gol, ¿lo festejarías?
—No. No puede haber nunca una intención de festejo. Más allá de que pueda haber insultos o silbidos, de mi parte no puede llegar a salir nada. Sí alegría porque podría servir para conseguir un gran resultado. Pero festejos no. Sí por ahí pedir disculpas.
¿Hablaste con algún ex compañero en la semana?
Sí, con el Cabezón Bernardello, que es un ex compañero de esa época. Hablé con el Patón Guzmán y me pasó el teléfono del Cabezón, al que le había perdido el rastro cuando se fue a jugar a Europa. Con Hernán tengo muy buena relación. Le pedí que me guarde la camiseta para poder traérmela a Misiones. Al resto de los chicos no los conozco mucho porque no compartimos plantel, ya que hubo un gran recambio.
Fuente: La Capital.





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