Seis fechas, cero triunfos, dos empates y cuatro caídas. Dos puntos sobre 18. Penúltimo en las posiciones y último en los descensos. Desde las matemáticas, los números hablan por sí solos.
Irregular nivel colectivo, bajos rendimientos individuales y escasez de variantes de juego. Desde lo futbolístico, aún no encuentra respuestas.
Las primeras seis fechas del torneo de Primera División le mostraron los dientes a Crucero. Y obviamente, también al técnico Gabriel Schurrer.
La derrota del último sábado, 2-1 a manos de Sarmiento de Junín, como visitante, no se digirió como las anteriores ante Vélez y Newell’s, tal vez hasta previsibles. El Colectivero ganaba 1-0 ante un rival directo y conseguía su primer éxito en la elite nacional, pero en los segundos 45 minutos fue un conjunto de equivocaciones y los errores le volvieron a pasar factura.
Así como Diego Torres falló un penal y dejó escapar el triunfo en el debut, los errores de Germán Caffa le costaron puntos al equipo y la titularidad a él; así como los delanteros no le rinden frutos y así como algunos desacoples defensivos lo dejan con las manos vacías, en la noche del sábado nuevamente se hicieron presentes los errores y nuevamente el equipo terminó cabizbajo, como en sus anteriores cinco presentaciones.
La infantil expulsión de Gabriel Chironi y el inocente penal que cometió Álvarez en el descuento tuvieron un alto costo. Para el equipo seguro. ¿Y para el técnico? Claramente.
En un mundo donde los resultados mandan, y el fútbol argentino hace culto del sistema, los flojos números ya empiezan a ser una pesada mochila para el entrenador que, hay que reconocerlo, hace unos pocos meses logró el ascenso con el segundo mejor promedio de la B Nacional.
Tras haber conseguido poco más del 10 por ciento de los puntos en disputa, con el equipo menos ofensivo del torneo (dos goles en seis encuentros) y con el 20 por ciento del campeonato transcurrido, Schurrer y su cuerpo técnico atraviesan, aunque no lo quieran reconocer, su peor momento en el Colectivero pero tienen tiempo, materia prima y la autoridad necesaria como para torcer el rumbo.
Así lo reflejó el propio técnico, quien aseguró sentirse “bien, con ganas de trabajar, como siempre, y tratando de buscarle la vuelta a los resultados”. “Hay que seguir trabajando, motivando a los jugadores, competimos a la altura y nos falta esa pequeña suerte, pero seguiremos insistiendo para que caiga de nuestro lado; tenemos materia prima y sólo hay que potenciarla”, agregó Schurrer.
El entrenador señaló que “hubo momentos peores, tuvimos mucho tiempo sin ganar, sobre todo de visitante”, y aclaró que “hay varios equipos que aún no ganaron”.
El ex DT de Lanús y Argentinos reconoció que “nos cuesta ganar, pero en algún momento llegará el triunfo, esperaremos”.
A la hora de analizar la derrota en Junín, acudió a la autocrítica: “Nos precipitamos en el juego directo, que no era lo que pretendíamos, porque cuando le quitamos la pelota a Sarmiento, en el primer tiempo, salió lo que habíamos planificado, pero nos equivocamos y tomamos malas decisiones”.
“Quizás ellos tuvieron más la pelota, pero después fue equilibrado; tuvimos un par de ocasiones de contra pero no las aprovechamos y lastimosamente el partido se cierra así, por momentos fue parejo y por momentos fue mejor Sarmiento”, agregó.
Schurrer aceptó que “hay un poco de anímico y un poco de futbolístico” en el flojo nivel del equipo y piensa que “no encuentro respuestas en los resultados”, pero también aseguró que “tratamos de utilizar a los mejores jugadores en el momento en el que están”. “Algunos jugadores habían estado a la altura y otros no, nosotros tratamos de buscar más peso ofensivo, Cólzera nos puede dar otras cosas y por eso fue titular”, se excusó.
“Uno marca el trámite y las jugadas de cada partido, pero hay que empezar a resolver los pequeños detalles a favor nuestro y no en contra”, insistió. Y citó la jugada de la expulsión de Chironi y el penal de Álvarez: “Ya sabía que Chironi tenía amarilla y fue a buscar una pelota dividida, pero eso ya es inteligencia en el juego, y Pinti no sé si hizo penal, pone la pierna y tal vez cruce al jugador, pero en esas cosas no podemos hacer nada más allá de marcar las situaciones”.
El exdefensor de la selección argentina también se refirió a la tarea del juez: “Este árbitro las dos últimas veces que nos dirigió nos cobró dos penales en contra en el último minuto (la anterior fue en Paraná, con victoria de Crucero 1-0 ante Patronato y el penal atajado por Caffa), y a Sarmiento lo dirigió dos veces en los últimos cuatro partidos y le cobró dos penales en el final, así que queda la suspicacia”.
Fuente: El Territorio.




Comentarios recientes