El elenco formoseño le ganó 6 a 0 al Algodonero, en uno de los encuentros de la 2ª fecha de la Zona 3 del Torneo Federal A que se jugó en el estadio de Huracán Corrientes. Fue la derrota más catastrófica de los correntinos en casa desde que juega los torneos nacionales.
Al término del primer tiempo, el solense ganaba 1 a 0 con tanto de Renzo Riquelme; y en el complemento se vino la seguidilla de goles anotando uno mas Riquelme, dos Diego Magno, Franco Cabrera de penal y José Romero.
En el local fue expulsado el arquero Arias y Víctor Galarza terminó atajando ya que no tenía más cambios.
Textil venía de igualar sin goles en Resistencia ante Chaco For Ever pero precedido de una preparación corta y con jugadores que se fueron sumando hasta los últimos días; igualmente, recién empieza el certamen y hay tiempo para mejorar. En la próxima fecha visitará a Mitre de Santiago del Estero.
“Que el árbol no tape al bosque” fue la frase de un técnico años atrás luego de un triunfo, es la misma que hoy se podría esgrimir luego de esta dolorosa derrota de Mandiyú por 0-6 frente a Sol de América, que vino, esperó y golpeó en los momentos precisos para terminar con un nocaut del que ahora habrá que recuperarse porque esto recién comienza.
Todo lo bueno que se pudo ver de Mandiyú en la primera fecha cuando se trajo un punto de Resistencia se contrapuso con lo hecho ayer, principalmente en los 45 minutos finales, cuando no tuvo respuestas futbolísticas ni físicas para controlar a su rival.
Sol de América no hizo otra cosa ayer más que desnudar las limitaciones de este Mandiyú todavía en proceso de formación, que muestra muchas intenciones, como la de practicar un buen juego, darle un buen trato al balón, pero denota que todo eso que el técnico Luis Murúa todavía está lejos de verse en la cancha.
Los formoseños ayer esperaron, y supieron “meter una mano precisa” en el primer tiempo que derivó en la apertura del marcador por intermedio de Renzo Riquelme. Después jugaron con la desesperación de su rival, que quiso ir en busca del empate pero sin orden, se descuidó atrás y en algo así como dos minutos, entre los 13 y 15 de la segunda parte, prácticamente liquidó el pleito con otros dos golpes certeros, cuando José Romero y Diego Magno pusieron un 3 a 0 que ya hacía presagiar lo que podría venirse. Y lo que vino después fue la expulsión del arquero Adrián Arias que salió fuerte a cortar la llegada de Riquelme dejando a su equipo con 10 y un penal en puerta. Víctor Galarza se calzó el buzo y los guantes, pero nada pudo hacer por evitar el cuarto tanto, que llegó esta vez de la mano de Franco Cabrera. La frutilla del postre la volvieron a poner Riquelme y Magno, redondeando así el 6 a 0 para los formoseños.
El saldo final de este resultado debe invitar a quienes conducen tanto técnicamente como dirigencialmente a Mandiyú a replantearse sobre cómo se están haciendo las cosas, más allá de que algunos, como el experimentado Víctor Galarza dijo que esto no es producto del exceso de trabajo físico y poco con pelota.
Pero ayer Mandiyú a la baja de Arias por expulsión se fue con tres jugadores lesionados, aunque uno de ellos, Mauricio Hoyos, sufrió una lesión por contingencia del juego, pero tanto José Sánchez como Pablo Retamar abandonaron la cancha muy mal trechos, el primero con una posible contractura y el segundo con una tendinitis que viene de arrastre del partido con For Ever, por lo cual son dudas para ir a enfrentar al puntero Mitre de Santiago del Estero.
¿No será que se pasaron de “rosca” con el trabajo físico de la pretemporada? Murúa dejó entrever que algo de eso puede haber. Es que este plantel no sólo se armó casi sobre el inicio mismo del torneo, sino que en ese corto tiempo se los sobreexigió con trabajos en doble turno de gimnasio y arena, algo que recién se fue dejando de lado unos pocos días antes del inicio del torneo.
Mucho físico, poca pelota, y aunque Galarza diga que el “jugador de fútbol sabe jugar a la pelota”, como queriendo dejar de lado el poco trabajo futbolístico que tuvo este equipo, ayer Sol de América desnudó que Mandiyú todavía no es un equipo y es un manojo de voluntades puestos en un campo de juego tratando de interpretar las ideas de un técnico.
Las ideas de juego que Murúa quiere llevar a la práctica no son descabelladas, pero si necesitan tiempo de trabajo, y eso es lo que no sobró en Mandiyú. Tiempo para practicar y desarrollar lo que el entrenador quiere, porque es muy sencillo decir yo quiero jugar de tal manera, con tres en el fondo, que uno de los defensores se sume a Galarza y Retamar en la marca en la mitad de cancha, que De Souza y Pérez Alcántara casi sean dos delanteros más junto con Arriola y Hoyos. Pero hay que tener en cuenta una cosa, los jugadores que tenés, Galarza y Retamar no tienen la marca que se puede pretender, tampoco sirve verlos a Facundo Castro y Guillermo López mandados al ataque dejando huecos enormes en la defensa que son una invitación para que el rival te ataque.
Son cosas que habrá que replantearse, Murúa ayer reconoció que tal vez su planteo de juego no sea el indicado por ahora, que quizás haya que poner alguien más en la mitad de cancha y que con el tiempo se pueda volver a la idea juego que quiere.
Otra cosa, Sol de América dio una lección de cómo se hacen las cosas, y no está inventando nada, sólo demostró que con tiempo y un proyecto se logran resultados, porque el 6 a 0 conseguido por los formoseños no fue producto de la casualidad, se vio un equipo con una idea clara de juego, no un manojo de voluntades tratando, por ahora de hacer algo, pero ese algo no alcanza.
Fuente: diario Época.



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