Schurrer: «El que no quiera jugar que me avise»

Gabriel Schurrer apuntó contra sus dirigidos porque "el equipo no mostró actitud" (Foto Telam)

Gabriel Schurrer apuntó contra sus dirigidos porque «el equipo no mostró actitud» (Foto Telam)

Tras la caída de Crucero ante Quilmes, Schurrer disparó contra sus dirigidos: «Me voy muy enojado. El equipo no mostró actitud. Era un partido decisivo contra un rival directo». Y ahora se viene Rafaela, otro adversario clave en la lucha por la permanencia…
El partido se confirmó para el viernes a las 18, con el arbitraje de Baliño, Laverni o Lunatti.

Gabriel Schurrer se quedó muy caliente tras la derrota 3-1 de Crucero del Norte ante Quilmes y fue durísimo con sus dirigidos: «El que no quiera jugar que me avise y que se quede en Posadas. Este era un partido decisivo, con un rival directo. En la cancha el jugador debe demostrar sus ganas y condiciones».
Pero eso no fue todo. «Me voy muy enojado. El equipo no mostró actitud. En el primer tiempo se jugó mal, en el segundo mejoramos algo. En el entretiempo dije lo mismo que al empezar el partido. Se los digo a los periodistas para que los jugadores lo escuchen y lo comprendan, a ver si hay una reacción. Y no vale que se quejen que viajaron 12 horas en micro. No quiero escuchar quejas», continuó el entrenador.
Además, Schurrer no justifica que sus futbolistas le peguen al arbitraje: «No acepto tampoco que ningún jugador se queje del juez si primero no muestran su capacidad dentro de la cancha. Que nos hagan tres goles de cabeza es inadmisible. No estuvimos atentos». Igual, el técnico no se puso plazos para su continuidad, «salvo que los dirigentes opinen lo contrario». Y se viene Rafaela, otro rival directo por la permanencia…

Apunta y dispara

Tras la caída ante Quilmes, Gabriel Schurrer explotó contra sus dirigidos. “Para tener la actitud que se tuvo hubiera sido mejor que los jugadores se queden en Posadas, al menos algunos de ellos. Sin ganas, todo nos costará el doble”, sentenció el entrenador del Colectivero.

Schurrer: "El que no quiera jugar que me avise"

Se terminó la paciencia. Gabriel Schurrer le apuntó directamente a los jugadores de Crucero tras la derrota frente a Quilmes (3-1) el pasado domingo.
El entrenador del Colectivero dejó de lado el tono suave de las declaraciones, le metió condimento a sus palabras y dejó polémicas frases luego de la cuarta derrota consecutiva del equipo como visitante.
Crucero, que jugó los peores primeros 45 minutos en mucho tiempo, dejó una mala imagen en el estadio José Luis Meiszner, careció de compromiso en buena parte del encuentro y, al final, hizo explotar de bronca al técnico.
“Estoy caliente sobre todo con la primera parte, caliente con la actitud de los jugadores, para tener la actitud que se tuvo hubiera sido mejor que los jugadores se queden en Posadas, al menos algunos de ellos”, manifestó el DT con la calentura a flor de piel. “Hay que sacar el amor propio y el fuego interno si se tienen ganas de jugar al futbol”, agregó Schurrer, en clara alusión al pobre desempeño que mostraron algunos futbolistas.
Sin dar nombres propios, el ex defensor de Lanús insistió en que “cuando uno juega al fútbol, adentro de la cancha tiene que tener ganas, si no es mejor quedarse en Posadas, lo primero es entrar con ganas, después vienen los entrenamientos y todas las cosas que se trabajan y se entrenan, pero lo más importante es sentir ganas”.
Totalmente decepcionado por la falta de compromiso, sentenció que “en el primer tiempo se notó la falta de actitud”, aunque destacó que “en el segundo tiempo la cosa fue un poquito diferente”.
La defensa, que previo a este encuentro venía siendo la línea más regular del equipo, no escapó de la crítica: “A veces no hay que elogiar tanto a la defensa”.
El DT no sólo terminó caliente por el rendimiento de sus jugadores, sino también por los puntos que se están dejando escapar. “Estoy caliente, pero por suerte el fútbol te da revancha y en poco tiempo volvemos a jugar con otro rival directo; cada partido que pasa tenés que sumar, y cuando no lo hacés es como dar un paso atrás o un paso al costado”.
Justamente sobre dar un paso al costado se refirió el técnico: “Yo tengo  contrato hasta junio y pienso cumplir ese contrato, salvo que el club diga otra cosa; no tengo plazos, sí un trabajo que pienso cumplir hasta junio”, aclaró.
Y enseguida retomó la cuestión actitudinal de sus dirigidos. “Hablé de fuego interno, de amor  propio; más que incentivar y mentalizar nosotros como cuerpo técnico no podemos hacer”, dijo.
“No me voy a poner a llorar por las situaciones que debe atravesar Crucero, de que viajamos doce horas de ida, doce de vuelta, y pensar en entrenar recién el miércoles; yo sé dónde estoy parado y sé con el plantel que cuento, a partir de ahí le metemos todas las ganas y el entusiasmo, ojalá los jugadores se contagien”, remarcó.
Y profundizó: “Lo que les estoy diciendo a ustedes ya se los dije a los jugadores, exactamente lo mismo; en el segundo tiempo se mejoró, pero también se los dije antes del inicio del partido en el vestuario y parece que no les entró, hay que repetir muchas veces para que a los jugadores les entre”.
“Yo no voy a salir a llorar y tampoco quiero que los jugadores salgan a llorar, o que se quejen de los árbitros, primero hay que responder dentro de la cancha, después veremos qué hacen los árbitros”, reconoció.
“Los jugadores ya saben lo que pienso, porque se los digo, pero son ellos los que se tienen que hacer cargo de lo que pasa dentro de la cancha, yo me hago cargo del armado y de todo lo que viene atrás, pero fui jugador y ahora me toca estar del otro lado”, continuó.
Consultado sobre si la injerencia dirigencial puede significar algo positivo en estos momentos, expresó que “el presidente sabe la realidad del equipo y cuando él lo considera ha estado, en los buenos y malos momentos, sabe de qué manera estar cerca de los jugadores, está al tanto”.
Cuando El Territorio le preguntó qué lo motiva a continuar, fue contundente: “Me gusta lo que hago y siento pasión por lo que hago, es mi trabajo y seguiré insistiendo en esto, al menos hasta junio, que finaliza mi contrato”.
¿No hay temor de que estas palabras terminen jugando en contra? “Ojalá los jugadores ahora se den cuenta de lo que estoy diciendo, a ver si cuando uno los expone se dan cuenta, ellos tienen condiciones que son muy importantes, pero partamos de eso, que sin ganas, si no trabajamos como equipo, seguramente todo nos costará el doble”.

 

Fuente: Olé y El Territorio..

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