Textil Mandiyú volvió a perder, otra vez por goleada, y en esta ocasión fue Sarmiento de Resistencia el encargado de propinarle un duro revés. No bastó la derrota por 5 a 0, sino que sumó tres bajas para lo que viene con las expulsiones de Retamar, Valenzuela y Maidana.
No hay milagro, no hay festejo y todo sigue igual. Mandiyú sumó una fecha más sin ganar, la 14, y tiene el triste récord de sólo 2 puntos sobre 42 en juego con 30 goles en contra y solamente 2 a favor. Esto es un resumen del presente del equipo correntino que sigue deambulando sin rumbo en este torneo Federal A, envuelto ya no sólo en una crisis futbolística sino también económica e institucional que lleva a poner en duda su continuidad en el certamen en disputa.
Lo de Mandiyú ya pasó a ser algo realmente preocupante, porque sigue sin poder encontrar su rumbo en este torneo, y ayer, cuando parecía ser el día del resurgimiento entre las cenizas, volvió a sucumbir y mostrar más de lo que viene siendo en este último tiempo, generar, crear y tener situaciones como para convertir, pero el balón no traspasa la línea de sentencia del marco rival; sin embargo, en la primera clara que sus adversarios tienen, termina sacando desde la mitad de cancha.
Se creía que ayer podía ser el día, porque después de mucho tiempo el técnico Néstor Jarque podía poner en cancha lo que se puede decir es lo mejor que tiene este Mandiyú, probando además con el cambio de arquero, uno de los puntos flojos que tuvo en las últimas fechas. Pero fue más de lo mismo, los cinco cambios que el entrenador llevó a cabo de una fecha a otra, no terminaron dado los resultados esperados, porque Diego Maidana en el arco no fue el mismo que se vio aquella noche que le tocó debutar frente a Mitre en Santiago del Estero; la defensa se mostró endeble, salvo José Sánchez que trató de tapar todos los huecos pero solo no podía frente a todo el ataque de Sarmiento. El resto, Joel Badaró y Lucas Abetti tuvieron muchos problemas para contener a los delanteros del equipo chaqueño, y si con ello no bastaba Hernán Valenzuela, llevado por la impotencia se terminó haciendo expulsar al cometerle una fuerte infracción a Sebastián Malandra.
Tampoco Pablo Retamar ni Víctor Galarza con sus retornos le cambiaron la cara al mediocampo de Mandiyú. El primero tuvo muchos problemas en la marca y terminó viendo la roja a los pocos minutos de haber comenzado el segundo tiempo, luego de cometer una infantil falta que no tuvo perdón por parte del árbitro santafesino Adrián Franklin. Tampoco Galarza tuvo una tarde afortunada, arrancó jugando por la izquierda, por donde pasó prácticamente desapercibido, luego se corrió más al medio y tampoco gravitó.
En el ataque reapareció luego de varias fechas Gonzalo Rovira, pero el ex delantero de San Lorenzo de Almagro cada vez se asemeja más a un ex jugador, lento e impreciso.
Entonces Mandiyú fue más de lo mismo que se venía viendo hasta aquí, un puñado de jugadores con más voluntades que ideas, y con eso no alcanza y se paga caro frente a rivales como Sarmiento, que hace pesar algunas de sus muy buenas individualidades.
Ayer el “decano” chaqueño salió dejando en claro que vino a Corrientes en busca de los tres puntos, y a los pocos minutos de comenzar el partido tuvo una muy clara situación como para convertir, pero Acosta y Cañete se terminaron molestando entre ellos y así Badaró despejó el peligro.
Luego todo fue de Mandiyú, un remate de Retamar de afuera del área que salió apenas por sobre el travesaño; luego Rovira habilitó a Pérez Alcántara entrando por la derecha, pero el disparo del misionero se fue casi besando el segundo palo del arco chaqueño; tras cartón, un tiro libre de Arriola que Abetti cabeceó y se perdió apenas desviado y apenas pasado los 30 minutos de juego de la primera parte, Arriola sacó un disparo que se estrelló en el travesaño.
Mandiyú merecía estar en ventaja, pero una vez más todo lo que generaba no se transformaba en gol, sin embargo, Sarmiento en su segunda aproximación clara al arco de Maidana logró ponerse en ventaja por intermedio de un cabezazo de Rafael Blasco.
La historia de siempre, los merecimientos en el fútbol no existen y muchas veces sucede que los goles que no los hacés en el arco de enfrente, los terminás sufriendo en el tuyo, y de esto, este Mandiyú sabe ya bastante.
El empate pudo estar, pero el arquero Rodríguez con los pies tapó el remate de De Souza y cuando parecía que ya se venía el descanso, en el segundo minuto adicionado por el árbitro, Daniel Liva llevó la cuenta a dos para que Sarmiento se vaya al entretiempo más tranquilo.
Para la segunda parte se podía esperar algún tipo de reacción por parte de Mandiyú, pero no, porque entre la expulsión de Retamar a los 4 minutos y los goles de Daniel Liva a los 9 y de Gonzalo Cañete a los 11’, prácticamente se terminó todo, sólo era cuestión de esperar cuánto más podía hacer Sarmiento y hasta dónde podía aguantar este endeble equipo de Mandiyú.
Las expulsiones de Valenzuela a los 17 minutos y de Maidana a los 42’, entre ellos el gol de Lucas Acosta, sólo sirvieron para terminar de darle forma a otra tarde gris de Mandiyú. El deseo de una victoria por el Día de Padre se transformó en sólo un deseo. Esto es un tobogán sin fin.
El fin de semana que viene lo espera Sportivo Patria en Formosa, habrá que ver si llegan, por ahora todo parece muy lejano.
Fuente: Luis Reinaldo Gómez, redacción Época.




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