
Crucero perdió los 24 puntos que disputó como visitante. Deberá fortalecerse de local si quiere mantenerse
Excepto Crucero, todos los rivales directos jugaron para el Colectivero en Primera División.
Y en la B Nacional, Guaraní cumplió su parte, volvió a ganar en casa y alimentó su esperanza.
No obstante, tanto el Colectivero como el conjunto franjeado continúan en puestos de descenso.
Crucero y esa difícil misión
Se puede ser optimista y pensar que si Crucero gana todos sus partidos como local le alcanzará para salvarse. A eso deberá aferrarse Sebastián Rambert y sus dirigidos si pretender que el Colectivero mantenga su lugar en la elite del fútbol argentino.
El último domingo, el conjunto de Santa Inés cayó 3-0 en Mendoza ante Godoy Cruz, sufrió su octava derrota al hilo jugando afuera de Misiones y se mantiene en la zona roja, sólo por encima de Huracán.
Afortunadamente, ninguno de los nueve rivales directos en la pelea por mantener la categoría pudo sumar de a tres, por lo que se mantiene a tiro de varios equipos.
Huracán y Defensa y Justicia, los dos equipos que lo anteceden en los promedios, sólo repartieron puntos en Parque Patricios, mientras que el comprometido Nueva Chicago y el irregular Colón también quedaron a mano en Mataderos.
Además, Crucero vio con buenos ojos el empate de Temperley y las derrotas de Sarmiento de Junín, Atlético Rafaela, Quilmes y Olimpo, equipos contra los que también pelea en la zona baja.
El problema es que Crucero no termina de aprovechar sus chances, y si bien todos deben jugar la misma cantidad de partidos, no es un dato menor que el Colectivero tenga una seguidilla ‘mortal’ en las últimas fechas frente a Boca, River, Independiente y Racing, partidos, en la previa, claramente “perdibles”.
El objetivo de Crucero, en este sentido, es sumar la mayor cantidad de puntos en los próximos diez partidos para, de esa manera, no llegar con la soga al cuello a la definición.
La primera de esas diez finales será el próximo lunes, cuando desde las 20 reciba a Estudiantes de La Plata en el Andrés Guacurarí.
Guaraní, cuesta arriba
No menos exigente será el horizonte que le depara a Guaraní la segunda mitad de la B Nacional.
El agónico triunfo ante Unión de Mar del Plata, el domingo pasado en Villa Sarita, fue como agua en el desierto para la Franja.
Pero aún hay sed en el plantel y hay que calmarla.
Pese al 1-0 como local, el equipo de Villa Sarita continúa en la zona roja, aunque escapó de ese último lugar que ahora es propiedad de Chacarita.
Lo malo de la B Nacional es que descienden cuatro. Lo bueno, que All Boys, 5º de abajo hacia arriba, está a sólo cinco puntos. Y Unión, que perdió en Posadas, marcha 6º.
Es verdad que falta más del 40 por ciento para el final del torneo, pero los Zuccarelli saben que no todos los partidos tienen la misma relevancia.
Guaraní tiene dos finales como local, en la fecha 28 ante Central Córdoba y en la 32 frente a Brown de Madryn, mientras que tendrá un cierre exigente afuera ante Chacarita en la 35ª jornada y con All Boys en Floresta en la 40ª.
Fuente: El Territorio.





Comentarios recientes