“Queremos que nos ayude con el equipo desde adentro, que se haga dueño y maneje el mediocampo. Lo buscamos por la experiencia que tiene y pensamos que nos puede servir en este duro momento”, afirmó Martín Zuccarelli cuando le consultaron sobre Leandro “Chino” Benítez tras la victoria por 1 a 0 ante Unión de Mar del Plata.
Antes, cuando la dupla recién había tomado el mando de Guaraní, anunciaron que deberían traer “un mediocampista de renombre” y así lo hicieron.
Leandro Benítez llegó a Guaraní con mucho sobre sus espaldas, pero también con la presión que generará conseguir buenos resultados para salvar del descenso a un equipo que está realmente complicado.
“Tomé la decisión de venir más que nada por la intención que tuvieron tanto el presidente como el manager y por supuesto los técnicos”, afirmó el ex Estudiantes de La Plata, club con el cual consiguió la Copa Libertadores 2009, entre otros títulos.
La Franja lo esperó en la última colocación de los promedios y con la larga lista de lesionados que buscan su recuperación para dar una mano desde adentro. “Sabía que estaba en una situación complicada, estamos acá para sumar lo más rápido posible. A mí no me preocupa el promedio, es más, me gusta el desafío. Es algo que nos obliga a jugar y sacar puntos. Hay que hacer que el club siga creciendo y creyendo”, continuó.
Por estar en esa posición, a la hinchada poco le importó quién estaba dentro del césped del Cledmente Argentino el pasado domingo. Los insultos y el malestar fueron oídos, pero nada cambió el resultado final. “La gente se manifiesta como quiere. Nosotros dentro de la cancha siempre tratamos y damos el máximo para salir de la situaciñón. A veces las cosas se dan y a veces no. Es un momento que sabemos que es complicado, pero acá nadie quiere perder y todos juntos vamos a encontrar el camino”.
A Benítez se lo puede evaluar en Guaraní, sólo por lo hecho ante Unión. Allí fue líder desde el primer minuto, imponiendo su presencia desde la mitad de la cancha y hasta haciéndose responsable de los tiros libres.
“Los técnicos me piden que los ayude dentro de la cancha, es así mi forma de ser, trato de aportar mi experiencia y hacer las cosas lo mejor posible. Sabemos que en el fútbol las cosas simples son lo mejor y así vamos a tratar de jugar. Hay que tratar de ganar los partidos para trabajar mejor en la semana”, continuó.
Su partido terminó antes del pitazo final, porque las piernas dijeron basta y un calambre asomó en su rendimiento. “Hacía mucho que no jugaba (el último partido que jugó desde el arranque fue en abril). Salí por una cuestiñón de riesgo, me había acalambrado”.
Los lesionados en Guaraní no son pocos. La platea techada tuvo como espectadores a Barinaga, Bruno, Cosentino, Leguizamón, Battaglia y otros tantos jugadores que por distintos motivos no están en la consideración de la dupla técnica.
“El tema es que el que entre lo haga lo mejor posible. Sabemos que tenemos referentes afuera que ya van a volver. En este momento no podemos especular quienes están y quienes no, acá el que entra tiene que dar el máximo por la camiseta, que nos contrató y confió en los que estamos para hacer bien las cosas. La gente que está afuera es importante, pero si entrás tenés que rendir al máximo”, confesó.
Consultado acerca de qué significaba Guaraní antes de pasar a sus filas, Benítez afirmó que “tuve la suerte de enfrentarlo con Boca Unidos y quedé impresionado porque estuvieron cerca de ganarnos (Leguizamón pegó un tiro en el travesaño a un minuto del final en el 0 a 0)”.
Su llegada a Misiones fue atípica, porque en la provincia cayó más agua de lo esperado. “Posadas me esperó con lluvia, pero no conozco mucho todavía. Vine con Boca Unidos a jugar contra Crucero y por ahora es entrenar y volver a casa”.
Por último y respecto al choque que se vendrá el próximo sábado a las 14 y ante Los Andes, pronosticó “un lindo partido, nosotros trataremos de proponer lo que hicimos en el partido pasado. Tendremos que ser inteligentes”, concluyó.
Fuente: El Territorio.




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