El sueño se hizo realidad para la Selección Femenina que en Toronto no dejó pasar la oportunidad y obtuvo por primera vez en la historia la clasificación a una cita olímpica. En semifinales, venció a México y al enfrentar a Brasil en la final -venció a Uruguay en el otro cruce- se quedó con la única plaza en juego para Río de Janeiro 2016.
Hace cuatro años, en Guadalajara, los varones habían alcanzado la misma hazaña y luego no decepcionaron en Londres 2012.
No es casualidad. El trabajo que viene realizando la Confederación Argentina de Handball en todo el país, ha sido la base de un sostenido crecimiento que denota la disciplina, que en Misiones tiene su epicentro en Montecarlo, habitual sede de los principales certámenes nacionales de ascenso.
Nuestra provincia está en el mismo camino y, prueba de ello, han sido los ascensos logrados por las representaciones de la tierra roja a nivel C y B, lo que hace presagiar un futuro venturoso para los equipos de la tierra colorada.
El handball, es un claro ejemplo de lo que se puede lograr con organización, trabajo y disciplina, tres patas fundamentales para el éxito.
Esta alegría que nos dieron en el Exhibition Centre de Toronto debería ser un ejemplo a seguir por otros deportes que aún no tienen el desarrollo deseado en Argentina.
La Garra es olímpica
En el camino hacía el partido por la medalla dorada, Argentina había superado a Uruguay 20-15 en el debut, luego cayó ante Cuba 27-25 y en el cierre del Grupo B venció a Chile 30-18, resultado que le permitió finalizar primera en su zona evitando a Brasil en el cruce por semifinales.
Ante México, las dirigidas por Eduardo Peruchena obtuvieron un triunfo con claridad que se gestó desde los primeros minutos. La gran actuación de Valentina Kogan, la experimentada arquera nacional que sumó doce atajadas sobre doce lanzamientos en el comienzo, fueron determinantes para que Argentina hilvane un parcial de 8-0 y deje atrás alguna posibilidad de nerviosismo por todo lo que estaba en juego. Sumado a la intensidad defensiva, desde el otro extremo de la cancha los goles de Manuela Pizzo -máxima goleadora con 7- y Luciana Mendoza -5- contribuyeron para ese buen inicio. Pese a que México mostró un indicio de reacción en los últimos diez minutos finales -necesitó 19 minutos para poder marcar un gol-, la Selección siempre fue el dominador de esa primera parte que quedó a su favor por 11-6. En el segundo tiempo, y como si el destino implicará que todas las generaciones sean parte de este sueño para el handball femenino, el protagonismo de Kogan en los primeros treinta minutos se trasladó a las jugadoras mas jóvenes. Macarena Sans -4 goles- y Rocío Campigli, las mas chicas del plantel, fueron las encargadas de desactivar con desfachatez el intento desesperado de México -buscó variantes con distintas defensas- por revertir la historia. Aparición del juego que mas le gusta a la Selección, defensa aguerrida y el contraataque rápido, parcial de 6-0 en diez minutos y semifinal encaminada. Los goles de Victoria Crivelli y Antonella Gambino, importantes a la hora de mantenerse gol a gol, permitieron que aquella diferencia de once goles no se modifique hasta el final. Con el objetivo inicial cumplido, con la clasificación a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 en sus manos, La Garra enfrentará a Brasil -el viernes a las 21- en busca de la medalla dorada. Las vigentes campeonas del mundo, vencieron en la semifinal a Uruguay 40-22. En otros resultados del día, Cuba le ganó a Canadá 30-20 y Puerto Rico a Chile 36-34.
Formación inicial: Valentina Kogan, Lucía Haro, Luciana Mendoza, Victoria Crivelli, Manuela Pizzo, Luciana Salvadó y Antonela Mena.
Máximas Goleadoras: Manuela Pizzo (7), Luciana Mendoza (5), Macarena Sans (4), Antonella Gambino (3), Victoria Crivelli (3), Rocío Campigli (2), Valeria Bianchi (1), Luciana Salvadó (1) y Macarena Gandulfo (1).
Fuente: Handball Argentina y redacción Deportes Misiones en Toronto.



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