El paraguayo Marco Prieto, a los 26 minutos del complemento, marcó el tanto que cortó la sequía. El equipo de Medero entendió cómo se debía jugar una final y respira en los promedios.
Venía de perder un partido clave ante Chacarita, de local, pero no menos importante era el compromiso que tenía anoche Central Córdoba. Y el Ferro aprendió de sus errores, entendió cómo se debía jugar una final y venció a Guaraní Antonio Franco en Posadas, por 1 a 0, para sacarse así la mochila de no ganar fuera del Terrera, en el marco de la vigesimoctava fecha de la B Nacional.
El paraguayo Marco Prieto, a los 26 minutos del complemento, marcó el gol que le dio al elenco santiagueño su primera victoria como visitante en el certamen. Además, el Ferro quebró una racha de cuatro partidos sin ganar (tres empates y una derrota) desde el 3-2 sobre Atlético Tucumán en la fecha 23.
Con este resultado, Central Córdoba llegó a los 31 puntos en el certamen, alcanzó a Unión de Mar del Plata, en el puesto 18 de la tabla de los promedios (1.107) y quedó cerca de All Boys (1.145) que se mantiene fuera de la zona del descenso.
En tanto, Guaraní Antonio Franco, rival de Boca Juniors el miércoles 19 de agosto por los octavos de final de Copa Argentina en la provincia de San Juan, sufrió la segunda derrota consecutiva, se quedó con 30 unidades y está último en los promedios (1.000).
Y como reflejo del mal momento deportivo del equipo, a pesar de que sigue en la Copa Argentina, los hinchas protagonizaron algunos incidentes al final del partido. Es que un grupo de hinchas muy exaltados forzó un portón que da a la zona de vestuarios e ingresaron con intenciones de agredir a los jugadores, pero fueron disuadidos por la policía.
El partido
El local intentó asumir el protagonismo de entrada y lo hizo presionando bien en la mitad de la cancha, tratando de salir rápido para aprovechar la velocidad de Barinaga y Ostrowski.
Si bien no creaba peligro, los primeros 20 minutos fueron de Guaraní, porque entendió mejor cómo se juegan este tipo de partidos. A Central le faltaba «morder» en el medio, por eso la última línea tenía que ajustar un poco más para no sufrir sobresaltos.
De a poco el Ferro fue emparejando con el despliegue de Zapata por derecha, pero para gravitar arriba le faltaba el acompañamiento de Salto por el otro carril y, fundamentalmente de Matías Pato en la generación de juego. Arriba, el más generoso era Ferreira, que jugó infiltrado y se movió generosamente por todo el frente de ataque.
Central tuvo una chance clara a los 30? y no supo capitalizar al máximo un yerro defensivo del rival. Mosquera la dejó corta atrás para Medina, le quedó a Prieto que no resolvió bien y el balón terminó en las manos del arquero.
A los 38′ lo tuvo de nuevo Prieto, tras una buena jugada de Zapata por derecha, pero su remate se fue desviado. Y a los 44′ el que se lo perdió fue Pato, al cabecear desviado un buen centro de Zapata desde la derecha, cuando estaba solo como para pararla y definir de otra manera.
El segundo tiempo arrancó con la misma tónica, con mucha marca y poco juego de parte de ambos equipos. Guaraní perdió a los 3 minutos a Barinaga, por lesión, y con él se le fue su hombre más peligroso. Y eso lo sintió.
Central, que se quedó sin su capitán a los 6 minutos, también por lesión (ingresó Fernández) buscaba, pero sin demasiadas ideas.
El local se fue apresurando con el correr de los minutos y el Ferro mantuvo la calma. Y sobre los 26′ apareció toda la experiencia de Zapata que sacó un misil desde afuera del área, el arquero la manoteó, la pelota pegó en el poste y Prieto capturó el rebote para el 1 a 0 ferroviario.
Con el marcador a su favor, el equipo de Luis Medero fue inteligente y jugó con la desesperación de su rival, que se fue dejando llevar por la ansiedad de la gente. El entrenador metió a Vega y Carabajal para reforzar la zona media. A diferencia de otros partidos donde acarició el triunfo de visitante, anoche Central Córdoba supo cómo cerrar el partido. Incluso hasta tuvo un par de situaciones como para aumentar, pero no sufrió sobresaltos y logró un triunfo que invita a soñar.
Fuente: El Liberal.



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