Hace muchos años, en su época de esplendor como jugador, Antonio Ubaldo Rattín, ídolo de Boca, dijo una frase de esas que quedan en la historia. “Los partidos lo ganan los pibes. Los campeonatos los hombres”. Y este Boca le dio la razón al inolvidable Rata.
Algunos juveniles tuvieron su participación en la campaña, pero el entrenador Rodolfo Arruabarrena basó la misma en los jugadores experimentados.
Pero el misionero Andrés Cubas, Rodrigo Bentancur, Christian Pavon y Franco Cristaldo, en ese orden de mérito, fueron la excepción a la regla del Vasco y los que resultaron protagonistas en partidos importantes, algunos decisivos.
Si Andrés Cubas encabeza la lista no es por un capricho de la crónica sino porque se lo ganó en la mitad de la cancha a base de sacrificio, entrega y un gran criterio con la pelota.
Esas características de Cubitas, como es conocido desde que llegó a Boca desde Misiones con apenas 12 años recomendado por Ricardo Aloy, uno de esos ‘cazatalentos’ que hay en el interior, lo convirtieron en una de las proyecciones más importantes para el futuro.
Algunos piensan, los hinchas más audaces, que este Chicho Serna en miniatura que fue elegido en 2014 por la AFA como el mejor juvenil de ese año, ya es una realidad que merece la titularidad permanente y no estar a la espera de Pichi Erbes, el volante central titular.
Debutó el año pasado ante All Boys siendo Carlos Bianchi el técnico y con sólo 17 partidos en primera apareció como el sustituto ideal en la mitad de la cancha y en varias ocasiones fue elegido como figura.
Arruabarrena no tiene dudas: “Si se lo lleva con tiempo, Andrés, de no mediar ninguna venta, es el cinco de Boca para varios años. Tiene todo y lo más importante, es una buena persona”.
Ayer, el misionero fue titular, una de las figuras del partido y logró su primer título en Boca.
Fuente: El Territorio.




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