
El gol que valió el podio. Debajo de la montaña está Carlos Gall, que ya le pegó desde su propia área para el golazo que significó el triunfo de Posadas (Foto Sólo futsal)
Luego de caer frente a Corrientes en la semifinal, el equipo de Néstor Jaquet consiguió una medalla de bronce para nada despreciable y que estimula para saber que hay buen material con el que codearse con los mejores,ojalá que a futuro con más tiempo de preparación.
Debieron sufrir los misioneros, que a segundos del final forzaron el suplementario, y el premio valió la pena.
Marcelo Sánchez con un golazo y el Mono Walter Hidalgo adelantaron dos veces a los fueguinos, pero Rodrigo Gómez, uno de los más regulares en todo el torneo, mostró la calidad de su derecha para empatar en ambas ocasiones, primero de penal y luego de tiro libre sin barrera.
Ushuaia jugó en penalización todo el tiempo extra, pero una insólita ventaja para Eduardo Von Arx y una no sancionada pierna levantada a la altura de la cabeza generaron enojo, pero no dobles penales.
Al minuto y 15 segundos del segundo miniperíodo, Posadas dijo «necesito un gal», y Javier Gall inscribió su apodo, Merengue, en la historia del salonismo con un disparo desde su campo con el arquero rival adelantado.
En el cierre, la Bruja Eduardo Mattos mostró su vigencia y el tercer escalón del podio se quedó en casa.
Fuente: Mariano D. Bachiller – @marianobach, Sólo Futsal.



Comentarios recientes