Su gambeta indescifrable apagó los silbidos que lo habían castigado mientras daba los primeros pasos en su carrera. Martín Benítez empezó a pisar con firmeza recién a mediados del año pasado. Y su levantada coincidió con el desembarco de Mauricio Pellegrino. El misionero exhibió una cualidad que ya no abunda en el fútbol argentino: capacidad de desequilibrio individual. Su habilidad despertó la atención de Galatasaray, que en enero ofreció alrededor de 5.500.000 dólares para llevárselo. Pero la transferencia se frustró y el efecto del golpe afectó al delantero, cuyo nivel se desplomó y perdió su lugar. “Voy a tratar de que esta vez mi mente esté acá. Tuve una mala experiencia en el receso de verano, se me fue la cabeza y no pude seguir rindiendo como lo venía haciendo. Hoy sólo pienso en Independiente y del resto se encarga mi representante”, le comentó el punta de 22 años.
-Por lo que decís la caída del pase a Turquía repercutió en tu rendimiento.
-Claro, porque eso fue un foco de distracción que me impidió realizar una buena pretemporada. Me jugó una mala pasada.
-¿No temés que esa situación se repita si llega alguna oferta?
-En ese momento me afectó, pero no voy a volver a cometer ese error porque ahora sólo estoy enfocado en Independiente. Soy autocrítico y sé que fui responsable de lo que pasó, pero me sirvió de experiencia. Hoy estoy más tranquilo, me siento más maduro para afrontar este tipo de situaciones y nada me va a distraer de mi objetivo.
–¿Cuál es?
-Quiero recuperar mi nivel, el que tuve en el segundo semestre del año pasado.
-¿Milito ya te dijo en qué posición te va a poner?
-En las prácticas me ha ubicado de extremo y de interior por izquierda.
-¿Cómo te sentís en ambas posiciones?
-La de volante es una función nueva para mí. Si bien no es nada raro lo que me está exigiendo el técnico, me voy a tener que acostumbrar. Me está haciendo rotar por ambos puestos.
-¿Y qué te pide?
-Me dice que no tengo que descuidar el ataque, pero que también debo retroceder. Cuando soy volante debo cerrarme siempre que baja el extremo. Esta pretemporada va a ser larga y tendré tiempo para acostumbrarme.
-¿No te perjudica arrancar desde tan atrás?
-Lo bueno es que puedo agarrar la pelota de frente y tengo la posibilidad de encarar hacia el arco, que es una de mis virtudes.
-¿En qué función te sentís más cómodo?
-En realidad yo soy delantero y es en ese puesto donde más puedo rendir. Pero tengo que aportarle soluciones al técnico. Jugar donde él me necesite. Milito me está dando mucha confianza, me está corrigiendo a la hora de tomar decisiones y eso me va a ayudar a adaptarme a esta nueva posición. Con él voy a aprender mucho.
-¿Cuál será la propuesta de Independiente?
-El técnico nos pide que tratemos de salir jugando, pero que no nos pasemos de rosca. Se va a ver un equipo muy ofensivo, con una propuesta ambiciosa. Estamos ilusionados con poder ser protagonistas en todas las competencias.
-¿Ustedes se consideran candidatos?
-Sí, tenemos que asumir que somos candidatos en el torneo, la Sudamericana y la Copa Argentina. Teniendo en cuenta el plantel que tenemos, estamos obligados a pelear.
-¿Cómo tomaron la decisión de la dirigencia de no dejar ir a Cuesta a los Juegos Olímpicos?
-Felicitamos a Víctor por estar en la lista. Es un momento difícil porque estar en la Selección es un sueño para cualquier jugador y quizás este tipo de situaciones te impiden enfocarte en el club, pero no me quiero meter.
Un gol ante Flandria
Con goles de Rigoni, Denis, y el misionero Martín Benítez, el equipo de Gabriel Milito se impuso por 3-0 al conjunto a Flandria, en su segundo amistoso de pretemporada.
Independiente, que el sábado pasado le había ganado a Independiente de Chivilcoy (2-1), presentó un módulo táctico de 4-3-3 e incluyó entre sus titulares al defensor Damián Martínez, un refuerzo llegado de Defensa y Justicia.
La formación dispuesta por Milito fue con Martín Campaña; Martínez, Nicolás Figal, Víctor Cuesta y Nicolás Tagliafico; Jorge Ortíz, Diego Rodríguez y Benítez; Rigoni, Denis y Fernández. Los lesionados Cristian Cebolla Rodríguez, Claudio Aquino y Hernán Pellerano trabajaron de manera diferenciada mientras se desarrollaba el ensayo, que fue presenciado por unas 200 personas, entre ellas, el presidente del club, Hugo Moyano; el vice primero Carlos Montaña y el DT de la Reserva Fernando Berón.
Fuente: Olé.




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