Crucero, por ahora lejos del objetivo trazado

El domingo, Crucero jugó mejor que su rival, pero cometió errores defensivos en el arranque del partido e Instituto sacó máximo provecho (Foto: Marcelo Rodríguez, El Territorio)

El domingo, Crucero jugó mejor que su rival, pero cometió errores defensivos en el arranque del partido e Instituto sacó máximo provecho (Foto: Marcelo Rodríguez, El Territorio)

“El objetivo será mejorar lo hecho en el último torneo”. El mensaje que bajaba directamente de los jugadores de Crucero parecía cuanto menos exigente en la previa al inicio del torneo de la Primera B Nacional.
Porque el sexto puesto con el que el Colectivero terminó el campeonato anterior dejó la vara demasiada alta en Santa Inés.
Y este arranque de torneo dejó en evidencia que el equipo misionero está en pleno proceso de rearmado y que aún no termina de encontrar su mejor forma.
La pobre cosecha de un punto sobre nueve no sólo deja a Crucero en el fondo de las posiciones, sino que refleja un rendimiento todavía distante al que mostró el equipo en el tramo final del último campeonato.
Más allá de la ausencia de jugadores clave, como Maravilla Olivares y Fabricio Pedrozo, que buscaron nuevos horizontes, Crucero no logra reflejar con continuidad en la cancha los ideales del técnico Miguel Salinas.
Por momentos, Crucero trata la pelota con criterio y arma pequeñas sociedades en tres cuarto de cancha, pero pocas veces la pelota llega ‘limpia’ a zona de gatillo.

Tal como sucedió en la primera mitad del torneo anterior, el Colectivero no sólo sufre cuando lo atacan, sino que además en la mayoría de los casos la va a buscar adentro del arco.
Le sucedió en el debut, cuando tenía todo más o menos acomodado para ganarle a Chicago (se imponía 1-0 y jugaba con un hombre más) y terminó arañando un punto cerca del final; lo padeció también en La Paternal, cuando Argentinos lo dominó territorialmente y ganó sólo 1-0 porque no estuvo fino en la definición; y lo repitió el pasado domingo, ante Instituto, cuando tuvo un par de distracciones defensivas que derivaron en las dos inesperadas conquistas de la Gloria, que terminó festejando el 2-1.
Lo positivo es que los cinco puntos que cedió como local fueron exclusivamente por mérito propio, por subestimar situaciones o por pecar de confianza. Y eso, claro está, se puede mejorar y depende de cada uno.
También deberá saber Salinas que Crucero ya se ganó un reconocimiento en la categoría y que no debe el Colectivero exagerar el respeto para con rivales que asustan más por nombre que por jerarquía individual y colectiva.
Por fortuna, los fantasmas del descenso lejos están aún de Santa Inés (Crucero tiene uno de los mejores promedios de la categoría), pero si el objetivo es mejorar lo hecho en el primer semestre del año, habrá que achicar el margen de error a la hora de defender y calibrar la mira al momento de buscar el arco de enfrente.

Fuente: Gustavo Hollmann, El Territorio.

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