
El santafesino siempre deja una enseñanza con cada concepto y los chicos aprenden de su experiencia (Foto El Territorio)
Los chicos que participaron este jueves de las finales de los Juegos Deportivos Misioneros en Oberá tuvieron el privilegio de recibir un consejo, una medalla, llevarse una fotografía de recuerdo o simplemente estar en el llano con el atleta Germán Chiaraviglio, quien llegó a la provincia invitado por el Ministerio de Deportes.
El santafesino, reciente finalista en salto con garrocha en los Juegos Olímpicos de Río, compartió la jornada con jóvenes, profesores y entrenadores, recorriendo las pruebas de atletismo y tenis de mesa que se llevaron a cabo en el polideportivo Ian Barney.
“Me parece muy importante realizar este tipo de actividades porque hay que tomar una dimensión real del valor que significa para los chicos, y de los valores que podemos transmitir con el deporte”, consideró, mostrándose muy contento por la oportunidad de compartir la jornada.
Junto al ministro de Deportes, Rafael Morgenstern, el santafesino también participó de la premiación de las pruebas, colgando las medallas a los integrantes del podio, un momento inolvidable para los chicos.

“Siempre digo que el deporte es una escuela en sí mismo, nos enseña un montón de cosas. En mi caso lo puedo decir, he aprendido muchísimo: el sacrificio, la perseverancia, aprender a perder y a ganar, cosas que no son para nada fácil, o trabajar en equipo. Todos valores que después te quedan para la vida, llegues o no a ser profesional”, agregó en la charla.
La final en Río
Prácticamente a cada paso llegaron los pedidos para congelar el momento con una imagen, pero también hubo preguntas para conocer más detalles de la final olímpica en Río de Janeiro que todavía está fresca en la memoria de todos.
“Río fue una gran experiencia, considero que tuve un muy buen rendimiento porque llegué a la final. La clasificación fue muy dura y la final tuvo todo tipo de condimentos porque me pasó de todo, las condiciones que se dieron fueron mucho peores que en la clasificación, por eso traté de hacer lo mejor en esas condiciones”, expresó.
“En el análisis posterior veo algunos detalles que podrían haber mejorado y eso me hubiese significado tal vez el séptimo puesto, de todos modos es un análisis con el diario del lunes, el más fácil, pero hay que estar en ese momento”, agregó al respecto.
Luego de Río, Germán no tiene competencias internacionales previstas en el calendario, sino que comenzará a pensar en la clasificación para el mundial de Londres 2017. Por eso fue oportuno el momento para consultarle el balance del año. “Me deja muy contento porque volví a estar en una final, en 2015 fue en un Mundial y ahora fue olímpica. Eso me genera mucha satisfacción después de mucho tiempo, porque me costó volver a este nivel”.
El éxito
“Me parece que cada uno con su equipo de trabajo, dentro de su realidad, tiene que decir u opinar objetivamente cuál es su éxito, porque tal vez en un deporte ser quinto, sexto o séptimo es un gran éxito, y en otros a lo mejor no”.
“Para que haya un ganador, o un medallista, tiene que haber un segundo, tercero, quinto o décimo que generen las condiciones para que se pueda desarrollar una competencia. Entonces son tan importantes los que ganan como todos los que participan. Luego, como toda competencia, algunos ganan y otros no, pero nada quita el mérito ni el esfuerzo que realizan”.
Fuente: El Territorio.



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