El arquero de Crucero del Norte, Ignacio Arce, sabe que tuvo el triunfo ante Villa Dálmine en sus pies. Y la desazón persiste. “Estaba muy inclinado para ese lado y el arquero me lo atajó bien, pero con más bronca me voy por el rebote, porque la tiré para arriba”, dijo el paranaense, que rápidamente redobló la apuesta: “Si tenemos un tiro libre o un penal, lo voy a querer patear de vuelta”.
“Se hizo un gran partido, salimos a jugar de igual a igual, no nos llegaron nunca y creamos situaciones, nos vamos con un sabor amargo porque podíamos ganar, pero no perder y poder sumar algo es importante, es el tercer partido que terminamos con el arco en cero”, ponderó el arquero.
“Lo principal fue la actitud, corrimos todos por igual, supimos cuándo presionar y cuándo no, presionamos bien arriba y cuando agarramos la pelota atacamos, vinimos a querer ganar y a sumar y nos salió bien, ya tenemos una identidad de juego”, señaló.
“Ellos venían punteros, venían dulces y nosotros hicimos un gran partido, hoy le toca estar puntero a Dálmine, mañana le podrá tocar a Ferro, Chicago, pero nosotros con humildad y la unión del grupo vamos a dar que hablar, ojalá tengamos la oportunidad de que los demás hablen de nosotros”, se ilusionó.
Fuente: El Territorio.




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