Rivoira goza con su equipo esperarando al Bicho

Rivoira goza con su equipo esperarando al Bicho

Daniel Peso, preparador físico y Héctor Rivoira, el técnico de Crucero del Norte (Foto El Territorio)

El partido por la 24ª fecha de la B Nacional frente a Nueva Chicago, significó un antes y un después para el equipo dirigido técnicamente por Héctor “Chulo “Rivoira.
Es que el duelo que disputó Crucero del Norte el último fin de semana en la República de Mataderos terminó de convencerlo al entrenador, que en su actual plantel cuenta con futbolistas que solamente necesitaban terminar de convencerse, que pueden jugar de igual a igual frente a un equipo que está en la disputa directa por los primeros puestos en el torneo.
De Mataderos no sólo se trajo un punto tras el empate 1 a 1 frente al local, sino además una reforzada confianza para un plantel que fue perdiéndola paulatinamente, después de aquella victoria en la primera fecha de la temporada, frente a Los Andes.
Es que Rivoira es un convencido de que, si un jugador te rinde como volante central, también lo puede hacer en la defensa. Y si te rinde en la zaga central, también podría hacerlo por una de las bandas. Y a esa idea se aferró el ex entrenador de Instituto de Córdoba y otros tantos equipos de la categoría.

Es que la idea de volver a probarlo a Rodrigo Lechner en la zaga central no lo dejaba dormir en las horas previas a éste duelo. Y ante la necesidad de presentar un equipo con futbolistas más experimentados y con más minutos en la B Nacional, es que optó por hacerle jugar por primera vez al rosarino –con la camiseta de Crucero del Norte- como lateral por la derecha.
“Rodrigo Lechner, él sabe lo que pienso. Para mi es un jugador polifuncional, donde me puede dar una mano lo hace. Hoy me dio una mano de 3 marcando a (Eduardo Alejandro) Melo y lo hizo muy bien, hasta que a Melo tuvieron que cambiarlo de punta en el segundo tiempo. Después lo puse otra vez de central en el mismo partido, me ha jugado de cinco y lo ha hecho con total confianza”, destacó.
Y con ascensos a cuesta, más las notables levantadas que ha logrado con varios equipos de la B Nacional a lo largo de su trayectoria, a éstas alturas, la entidad colectivera lo tiene en frente a un entrenador que se autoexige y no se permite la posibilidad de ser un DT previsible. Por eso es que también su teoría de que los volantes extremos roten en varios pasajes del partido de izquierda a derecha y viceversa, lo ha llevado a lograr un buen funcionamiento del equipo, que fue madurando partido tras partido, al margen de que hayan logrado resultados indiscutiblemente positivos.
En ese sentido dijo que “lo que buscamos con Nico (Castro) y (José) Dujaut, es que no seamos un equipo previsible. Por eso en cierto momento del partido los hago rotar, para que de repente tengan un zurdo, un derecho, porque sino se hace previsible y se acostumbra el marcador de punta. No hay ningún misterio, solamente es para que el equipo tenga un poco más de sorpresa”.

“La flaca” Arévalos, una de sus principales fichas
Cuando se lesionó el paraguayo José Vera y ya se sabía en el plantel que era una baja de al menos seis meses para el colectivero, empezó el arduo trabajo a fines del año pasado para un cuerpo técnico que acababa de asumir. Allí apareció el juvenil Joel Arévalos que con solo una cuota de confianza del cuerpo técnico, empezó a sumar minutos en el equipo titular.
Con tal solo 18 años, el misionero surgido de las inferiores del club, se ganó la confianza del entrenador. “Tiene un montón de cosas positivas, quiere aprender y quiere seguir. Yo lo voy a apoyar y quiero que le vaya muy bien, no tengo la menor duda. De hecho a todos los jugadores se los digo todo el tiempo”, que sin presumir del valioso empate frente a uno de los aspirantes al ascenso a Primera, dijo que seguirá trabajando arduamente para sacar al equipo de la complicada ubicación en la tabla del campeonato.
Finalmente habló del próximo rival, que será nada más y nada menos que el “Bicho” de la Paternal, y admitió que será un “duelo difícil”, más porque viene en alza después de la goleada frente a San Martín de Tucumán el viernes pasado. Pero confía en su equipo y la localía que habrá que hacer valer a como dé lugar, para volver a sumar de a tres y salir de la última posición en el torneo.
Rivoira goza con su equipo esperarando al Bicho
Fuente: gentileza Anita Bordón.

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