Argentinos Juniors ya había empatado y lo quería ganar para llegar a la punta de la B Nacional, ya que Guillermo Brown había dejado puntos en su estadio ante Santamarina.
A los 41′ del segundo tiempo, se dio una jugada muy particular en el «Andrés Guacurarí», quizás no por el resultado final porque el gol marcado por el visitante fue un claro offside, sino porque primero se había dado el tanto y cuando el juez de línea intentaba llegar hasta la mitad de la cancha, los jugadores del local lo frenaron y junto a Héctor Rivoira estallaron en una sola protesta.
Finalmente Gastón Suárez no convalidó el gol y ahí fueron los de Argentinos los que se fueron al humo.
La decisión no se cambió, el gol no fue y el empate en Misiones no se movió, eso sí, fue un partido emocionante en donde Crucero jugó bien en la primera parte pero después mostró cansancio. El Bicho demostró porque está segundo y que es un serio candidato a subir a Primera División.
Crucero marcó muy rápido y eso provocó que el elenco de Rivoira tuviera tranquilidad y a su vez lucidez para jugar un gran primer tiempo. Incluso pudo haberse ido con más de un gol de ventaja pero el arquero Lanzillota tuvo atajadas importantes.
Sotelo casi marca un golazo y todo el estadio reclamó que la pelota entró pero después de pegar en el travesaño pareciera que el balón no traspone la línea de meta. Esto pasó en el primer tiempo y para la parte final las polémicas iban a cambiarse de bando.
Fuente: MOL.




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