El miércoles, al mediodía, tras observar en la Boutique el partido de la reserva de Talleres que se consagró campeona, Gonzalo Klusener se despidió del club. No lo hizo como su trayectoria en el club merecía, porque hasta último momento guardó la esperanza de que algo podría torcer la decisión de la directiva de no renovarle el contrato por un año más.
Pero enterados de que estaba en la cancha, los hinchas, esos que adoptaron al goleador misionero como uno de los suyos, tras ayudar como nadie a sacar a la “T” del Argentino A en 2012/13 y colaboró mucho para el ascenso a Primera del año pasado –hizo el primer gol contra All Boys, el que posibilitó el del ascenso de Pablo Guiñazú– lo esperaron a la salida de la Boutique para demostrarle su cariño.
Habría recibido una propuesta de Unión para seguir jugando en Primera División y, por ahora, no se dará su deseo de jugar junto a su hermano Álvaro, delantero como él, quien no continuará en Agropecuario de Carlos Casares.
Fotos, videos, autógrafos, abrazos e incontables muestras de afecto. Pero nada de eso le quitó el sabor amargo de la despedida no deseada. Unos minutos antes, y ni bien finalizado el partido contra San Lorenzo, el presidente del club, Andrés Fassi, había hablado sobre su salida.
“Fue una decisión muy difícil, porque Gonzalo es un ícono, una parte muy significativa de la historia de Talleres, uno de esos profesionales que uno quisiera tenerlo toda la vida en el club. Pero bueno, a veces hay que tomar decisiones. Yo le dije que seguramente volverá y para estar muchos años en Talleres, por lo que es como persona, sus valores, su carisma… Nos ayudará a forjar muchos Klusener más”, señaló. Faltaba que hablara “Kluse”. Y lo hizo con este medio unos instantes después que Fassi.
–¿Cómo quedó tu relación con Andrés tras esta decisión?
–La relación con él está intacta. Fue una decisión institucional con la que uno puede estar de acuerdo o no, pero que debo aceptar. No pasa más de eso. Después cada uno tiene su forma de pensar. Ni mala ni buena, sólo diferentes opiniones.
–¿Con qué sensación te vas?
–Al principio estuve enojado. Y obviamente la gente que está en el club lo sabía porque se los dije de frente. Pero yo estoy profundamente agradecido a todo Talleres por el apoyo y el afecto que siempre me dio. Me voy feliz por haber sido parte de una linda historia. He disfrutado mucho de estar acá. Seguiré siempre a Talleres en donde esté, porque su gente, sus hinchas, me dejaron marcado. Como jugador y como persona siempre me entregué por completo. Estando adentro o afuera nunca bajé los brazos y colaboré con el grupo. Sabía que uno o dos partidos le pueden cambiar la vida a cualquier jugador. Pensé que iba a tener esa chance y luché hasta el final, pero no la tuve. Ya está.
–¿Y vos qué evaluación hacés de tu rendimiento? Porque hasta donde se sabe, no te renovaron por una evaluación futbolística y no por otro motivo.
–Obviamente que uno hace su autocrítica y ahora analizaré más profundamente porqué no tuve la chance de jugar más. Seguramente será porque en algún momento no estuve bien, me lesioné, volvía… pero aún así estoy convencido de que pude haber tenido la chance y no me la dieron. Pero bueno… esto es fútbol y siempre trabajé mucho para estar. Estoy tranquilo porque al grupo nunca le fallé. Pero, obviamente, el principal responsable soy yo. Siempre fue así. Siempre miré para adentro y no hacia los costados.
–¿Qué le decís a los que afirman que con esto y lo poco que jugaste en Quilmes y Olimpo, quedó demostrado que no sos un jugador para Primera?
–No me enoja. Esto es fútbol y cada uno tiene derecho a pensar lo que quiera. Son opiniones y tengo que aceptarlas, aunque no las comparta. El fútbol es igual en todos lados, aunque en Primera sea más difícil. No creo que no haya estado a la altura.
–¿El penal que erraste contra Arsenal por querer marcar el gol 50 marcó un antes y un después para tu permanencia?
–No creo. Y sí fuera así sería poco serio. A mí me dolió más que a nadie esa situación porque eran puntos fundamentales en su momento. Pero no me quedé lamentando eso. Empecé a prepararme para los partidos que seguían. Y no me tocó jugar más. Ya está.
–Estás muy identificado con Talleres. ¿Si te llaman de Belgrano o Instituto irías?
–Ahora me voy a Misiones a estar con mi familia, descansar y evaluar las propuestas que tenga. No me puse a pensar en eso, pero siempre dije lo mismo: le tengo un gran respeto a todas las instituciones y mucho más a los que son clásicos rivales de Talleres.
–¿Qué vayas a ser padre te hace tomar con más madurez esta situación?
–Sí, claro. Ahora tengo que pensar en Romario, que viene en camino. Trataremos de inculcarle los valores que uno tiene para que sea una gran persona.
Ayer, trascendió que «Kluse» ya habría recibido una propuesta de Unión para seguir jugando en Primera División. Por ahora no se dará su deseo de jugar junto a su hermano Álvaro, delantero como él, quien no continuará en Agropecuario de Carlos Casares, recientemente ascendido a la Primera B Nacional y que también habría demostrado su interés por contratarlo.
Fuente: Mundo D.




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