
Martín Benítez desató el festejo en el Libertadores de América con su gol sobre la hora ante Atlético Tucumán
“Se disfruta venir a entrenar luego de una victoria porque no siempre son todas buenas en el fútbol. Cuando ellos tuvieron el penal, se me pasaron por la cabeza todos malos momentos”, agregó el misionero.
“Fue una noche especial, el equipo tuvo rebeldía para sacar el partido adelante, fue un desahogo”, afirmó el autor de uno de los dos tantos del equipo de Ariel Holan.
Destacó también que siempre trabaja con humildad para que la gente piense bien de él y contó que pese a que tenía una molestia muscular, tenía muchas ganas de jugar y por eso, tomó la decisión de estar en el partido.
Por otra parte, en referencia a la presencia de ídolos como Ricardo Bochini, remarcó que “la mística existe y ahora que tenemos cerca a jugadores históricos, se siente más”.
Además, el jugador surgido en La Picada agradeció “a la familia y a los que estuvieron en los malos momentos, tras vivir cosas muy duras”, y sostuvo que se volcó a la fe cristiana porque “Dios es grande”.
“Era muy resistido acá, estaba para irme pero decidí quedarme, no iba a jugar por una distensión, pero tuve fe de que podía aguantar y por suerte pudimos pasar”, señaló Benítez.
Fuente: El Territorio.




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