El orden le ganó al desequilibrio y fue igualdad


Al fin y al cabo el empate terminó por dejar conformes a todos: al ascendido Deportivo Mandiyú, por ser su primera presentación en la nueva categoría; y al descendido Crucero del Norte, que regresó a Misiones con un punto entre sus manos. Ambos equipos igualaron 0 a 0 en cancha de Huracán Corrientes en cumplimiento de la primera fecha de la zona 4 del torneo Federal A.
El partido prometió más de lo que acabó por ofrecer. Se lo terminó fagocitando el orden con que jugaron ambos conjuntos, casi sin errores en materia defensiva, y a su vez sin arriesgar más de la cuenta en la faz ofensiva, y la carencia de inspiración para romper con la solidez de las estructuras imperantes dentro del campo de juego. Un empate, según suele decirse, de los inteligentes.

Desde el vamos se mostró con más intenciones de asumir riesgos el conjunto anfitrión, buscando dejar en claro que no llegó de paseo a la categoría. Un buen síntoma de parte del Albo, teniendo en cuenta el peso específico de un oponente como Crucero del Norte, que hace dos años estaba disputando el torneo de Primera División y que cuenta entre sus filas con futbolistas destacados para la divisional y con un entrenador de jerarquía como Héctor Rivoira.
La propuesta de Mandiyú consistió en explotar por las bandas, aprovechando el buen tándem que conformaron Nicolás Monje y Manuel Barrios Alfonzo por el carril derecho; del otro sector, Gonzalo Ramírez aportó su tradicional despliegue para el ida y vuelta. Pero sin lugar a dudas el punto más alto lo ofreció el ex Ben Hur, al menos durante el primer tiempo, período en el que tuvo más libertad para mandarse al ataque.
Pero a la buena propuesta por los laterales le faltó mayor profundidad a la hora de la terminación de las jugadas y al momento de hacer entrar en el circuito ofensivo a los delanteros Héctor Morales y Ariel Reinero; quienes se mostraron muy laboriosos y tuvieron mucho trabajo desde lo físico, aunque no tanto contacto con el balón.
El Colectivero, por su parte, y pese a las opciones con que contaba de mitad de cancha hacia arriba, se mostró muy cauto, y a la espera de algún error de su oponente para lastimar a partir de allí. Su única ocasión del primer tiempo nació de una pelota que Rubén Zamponi le ganó a Reinero, balón que después pasó por José Dujaut y rápidamente con un largo envío terminó a parar en los pies de Luis Acuña quien recostado por la derecha enganchó hacia el centro y sacó un remate que Cristian Mazzon capturó sin inconvenientes. El juego de presión ejercido por el Albo, con Nicolás Ferreira y Alejandro Bogliotti como estandartes, tampoco le dio mayores opciones al visitante, que se topó además con una sólida defensa Algodonera.
Pero al momento de lastimar a su visita, a Mandiyú tampoco le dio resultado lo que se propuso, ya que Crucero también se plantó con firmeza en el juego defensivo. Al cabo del primer tiempo las opciones más claras del local fueron dos jugadas de balón detenido: un tiro libre recto de Rafael Blasco y un disparo arrinconado de Ramírez, y en ambas ocasiones respondió con seguridad el arquero Marcos Argüello.
Al comienzo del segundo tiempo Héctor Rivoira mandó a la cancha a Ramón Cardozo (por Brian Perussato) y minutos después ingresó Juan Cavallo (por Acuña), en un intento por sumar más gente al ataque y obligar a Mandiyú a tomar mayores recaudos en el juego de sus laterales (sobretodo con Monje, que casi ya no se soltó al campo misionero).
Pese a ello y al verse tentado a recurrir al pelotazo para sus delanteros, el Albo dispuso de un par de claras ocasiones en el comienzo del segundo tiempo, puro mérito de la lucha que ejercieron Morales y Reinero. En una de estas ocasiones, a los 6 minutos congeniaron entre ambos futbolistas y el disparo del “Beby”, apenas desviado por un rival, por poco no se coló por el segundo palo del arco defendido por Argüello; en la restante, a los 11 minutos, Reinero bajó de cabeza un largo envío de Emmanuel Tarabini, la pelota pasó por los pies de Morales, quien jugó para Barrios Alfonzo y el potente remate de “Pochi” sacudió el travesaño de los misioneros.
Crucero respondió con una asistencia de Cardozo para Leonardo Marinucci y el disparo/centro del atacante de los misioneros fue interrumpido por Mazzon, que achicó los espacios y se quedó con la pelota justo a tiempo. Esta ocasión y un posterior cabezazo cruzado de Cavallo (tras centro de Dujaut), golpe que se fue apenas desviado, casi sobre el cierre del partido, fueron las únicas aproximaciones del Colectivero en la segunda parte.
A los dirigidos por Pablo Suárez tampoco le quedaron más balas por gastar, pese a la búsqueda del entrenador de renovar las energías en ataque con los ingresos de Raúl Acosta (por Morales) y Diego Monzón (por Reinero). El “Rauli” protagonizó la última opción del local cuando a los 32 minutos peinó un tiro de esquina ejecutado por Bogliotti y su cabezazo cruzado, si bien despertó suspiros en las tribunas, terminó yéndose apenas ancho.
El juego terminó en igualdad sin goles, entre dos adversarios que se mostraron sólidos en su juego defensivo aunque sin el peso específico necesario para desequilibrar a su oponente en los metros finales. Mandiyú insinuó y tuvo las mejores intenciones, dejó una imagen positiva, aunque no le alcanzó para ganar.El orden le ganó al desequilibrio y fue igualdad

Fuente: El Litoral.

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