Mandiyú pasó toda una rueda sin lograr victorias

Mandiyú pasó toda una rueda sin lograr victorias Sinceramente podían seguir jugando un rato más, el tiempo que quieran, una hora o dos horas, pero la historia no iba a cambiar, seguiría siendo la misma con que terminó en 90 minutos de juego. Sarmiento ganador por 1 a 0 y Mandiyú intentando alcanzar lo imposible. Así se cerró la primera rueda, con los dos invictos, el “decano” sin perder al cabo de nueve presentaciones, y el “albo” sin ganar tras la misma cantidad de partidos jugados.
Se fue una rueda sin que Mandiyú pueda festejar, cinco empates y cuatro derrotas, lo que lo posiciona en el anteúltimo lugar en la tabla. La otra cara de la moneda es Sarmiento, al que le bastó contar con una situación para quedarse con el triunfo y seguir en lo más alto de las posiciones.
Panorama bastante complicado el de Mandiyú mirando para adelante, se vienen las revanchas y ya el fin de semana que viene deberá viajar a Garupá donde lo esperará Crucero del Norte, el único escolta de la zona. Después vendrá San Jorge, que ayer dio la nota al derrotar a Sportivo Patria en Formosa, luego habrá que volver a viajar a Salta donde lo esperará Juventud Antoniana; unos días después otra vez se presentará de visitante ante Sportivo Patria; For Ever de por medio y una vez más a la ruta para jugar con Guaraní, vendrá Gimnasia y Tiro y su última salida será rumbo a Jujuy donde enfrentará a Altos Hornos Zapla. El cierre de esta primera fase será con Sarmiento.

Como se puede ver un panorama complicado para Mandiyú mirando el futuro con este presente muy cercano a lo malo. Los puntos que se perdieron de local, sumado a los empates, a la larga terminarán pasando factura.
Ya no se puede seguir “llorando sobre la leche derramada”, dijimos en otras ocasiones que el “casi” y el “merecimiento” no juegan. Los “casi” gol no existen, y los partidos no se merecen, si se juega bien se gana, sino no se cometen errores infantiles, por más que tu rival tenga otra jerarquía de plantel, es difícil que se pierda.
Mandiyú es una conjunción de todo ello, del “casi”, del “merecimiento” y de los errores infantiles, que llevan a que se pierdan partidos. Sucedió antes frente a Sportivo Patria, luego con Guaraní Antonio Franco, posteriormente ante Altos Hornos Zapla y lo repitió ayer con Sarmiento.
No podemos hablar de que Sarmiento es la “máquina aurirroja” ni por cerca, es un equipo ordenado, que sabe esperar las pocas situaciones que tiene como para marcar la diferencia. Eso fue lo que hizo ayer el “decano”, esperó su momento y con una pelota que Federico López la tomó por el sector izquierdo de su ataque, enfrentó y le ganó a Rafael Blasco, metió el centro y nadie cubrió la llegada de Ángel Piz para que empuje al gol. Con ello le bastó al equipo chaqueño para decir una vez más “clinc caja”.
Sarmiento no necesitó de mucho más para sumar otros tres puntos frente a Mandiyú, el que sin embargo dispuso de la pelota y el terreno, arrinconó a su rival en su propio campo, pero nunca se le cayó una idea como para vulnerar el vallado de su rival y ni tampoco intentó llevarle peligro al arco de Juan Carrera con remates de media distancia.
A tal punto llega el cuadro de situación, que recién en el minuto 34 se puede considerar como la primera incursión de riesgo de Mandiyú para Carrera. Un desborde del debutante Julio Sena para Matías Feisztein, éste tocó para Germán Mayenfisch, pero el remate del “petiso travieso” terminó junto al segundo palo del uno chaqueño.
Eso fue lo más claro de Mandiyú en 45 minutos. Tampoco Sarmiento hizo mucho más, un mano a mano de Piz que terminó ganando Cristian Mazzón.
La segunda parte fue algo más movida, principalmente porque Mandiyú se mostró algo más decidido a atacar. A los 3 minutos Feisztein peinó hacia atrás un centro de Monje y terminó dejando solo a Sena frente a Carrera pero el debutante no le pudo dar bien al balón y terminó siendo un pase al arquero. Con lo que le cuesta llegar a posición de gol, las pocas que tiene las dilapida de esa manera.
Lentamente Sarmiento se fue replegando y le cedió a Mandiyú el protagonismo, pero el “decano” sabía cómo y por dónde podía golpear a su rival. Un pase en profundidad a López que picó por el sector izquierdo de su ataque, con un amague dejó en el camino a Blasco y sacó el centro al corazón del área chica por donde llegó en soledad Piz para conseguir la apertura del marcador.
Otra vez Mandiyú a remar contra la corriente, si estando cero a cero le costaba llevar peligro al arco de Carrara, con más razón fue cuando estuvo en desventaja, porque nuevamente la desesperación y el nerviosismo entró a jugar en la cabeza de los jugadores del “albo”. Y si a ello le sumamos que Mayenfisch, el jugador desequilibrante que tiene Pablo Suárez ayer estuvo mal trecho casi desde el pitazo inicial cuando con una dura falta sobre su tobillo lo pararon, todo fue peor.
Se repitió Monje con sus centros intrascendentes, porque siempre le terminan llegando de frente a los defensores adversarios o bien para que el arquero se luzca saliendo a descolgarlos. Nunca busca la variante de un centro atrás para un compañero que llegue de frente, o bien entrando en diagonal para intentar sacar un remate al arco.
En la misma cae Gonzalo Ramírez, un manojo de voluntad, pero carente de claridad.
Entonces ayer todo se resumió a la voluntad de Nicolás Ferreira por pelearla a todas. Jugó su partido y lo perdió, por eso son entendibles sus lágrimas del final.
Otra derrota y nuevamente se puede decir que a Mandiyú no lo pasaron por encima por más líder invicto que sea el que estuvo enfrente. El problema es Mandiyú, no el rival. Lo grave es que las fechas pasan y seguimos contando una historia ya repetida de empates y derrotas.

Fuente: diario Época.

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