Tres puntos de oro cosechó Deportivo Mandiyú frente a Juventud Antoniana, al que superó por 2 a 0 en el estadio «Padre Martearena».
Álbaro Pavón y Julio Sena, uno en cada tiempo, le dieron al equipo correntino su primera victoria en condición de visitante en el torneo.
El misionero Juan Pablo Rodríguez fue titular en la defensa de Mandiyú mientras que Matías Fesztein integró el banco de relevos y no ingresó.
En la próxima fecha, el Albo correntino recibirá a Sportivo Patria, otro de los equipos del NEA que está descendiendo por la tabla de promedios.
Las cosas que tiene el fútbol, unos días atrás, cuando Mandiyú recibió a Guaraní creíamos que estábamos frente al partido que se ganaba, entonces no pudo ser, quedó el sabor amargo de un empate con sabor a muy poco ante el presente del equipo correntino. No hubo tiempo para lamentos, a las pocas horas, bolso en mano el micro salió a la ruta para cumplir con un compromiso que a priori era difícil y no se podía hablar de un pronóstico de resultado, sino más bien de deseos.
Pero el fútbol tiene esas cosas, cuando menos se esperaba, Mandiyú hizo pata ancha en el Padre Martearena y con goles de Álbaro Pavón en el primer tiempo y Julio Sena a minutos del final del partido, le ganó a Juventud Antoniana y se fue con una sonrisa de oreja a oreja.
Pasó la cuarta fecha de la Fase Reválida, la que quedará en el recuerdo por ser en ella la que Mandiyú consiguió su primera victoria de visitante en esta incursión en el torneo Federal A.
Antoniana fue el que avisó primero ante el arquero de Cristian Mazzón. No se cumplían los 3 minutos de juego, cuando el moreno Yoni Angulo recibió de Gustavo Ibáñez para quedar mano a mano ante el uno correntino, pero el remate del delantero del elenco salteño se perdió por un costado del terreno de juego.
En los primeros minutos Mandiyú tenía muchos problemas por el sector derecho de su defensa, no se entendían con los relevos Manuel Barrios Alfonso y Nicolás Monje, entonces por allí encontraba Juventud Antoniana el camino para complicar por intermedio de Lucas Acosta o Lucas Espíndola. De este último fue un centro que le llegó al interminable Leandro Zárate, que alcanzó a cabecear, pero para fortuna de los correntinos la pelota dio en Juan Pablo Rodríguez que terminó despegando a medias el peligro, porque el balón le quedó a Joaquín Iturrieta para que meta un pase cruzado para la entrada de Angulo que definió por un costado del campo de juego.
La primera aproximación de peligro generada por Mandiyú llegó a los 12 minutos, cuando Morales corajeó y ganó por la derecha, tocó atrás para Diego Romero que con un pase suave habilitó a Bogliotti, pero el remate del volante se fue por sobre el travesaño.
Pero ello fue un preanuncio de lo que llegaría un minuto después. Romero dejó desairado de Agustín Bellone y tocó para la aparición de Pavón el carril izquierdo, el volante se metió en el área y sacó un remate fuerte a media altura que dejó sin chances al arquero Diego Pave.
Antoniana era hasta entonces quien más tenía la pelota, y el que había insinuado una vocación ofensiva mayor que la de Mandiyú, pero bastaron dos situaciones, la primera mal definida y en la segunda Pave se fue a buscar el balón al fondo de su arco.
Los minutos pasaban y Mandiyú cada vez se sentía más cómodo en el partido, prácticamente lo fue llevando a Antoniana a su juego, ya más lejos del arco de Mazzón, presionando más arriba, sin darle espacio al juego que en los primeros minutos salía de los pies de Acosta y Espíndola, que complicaban al sector derecho de la defensa de Mandiyú, por donde estaban Monje y Barrios Alfonso alternándose en la marca.
Mandiyú buscó cada vez que tuvo la pelota tenerla el mayor tiempo posible, moviéndola bien entre Pavón, Romero, Bogliotti, Barrios Alfonso y Ramírez, casi jugando con la desesperación e impotencia que mostraba el equipo salteño, que cada vez que recuperaba la pelota se repetía en centros intrascendentes que eran bien controlados por la última línea del equipo correntino.
El segundo estuvo al alcance de las manos. A los 41 minutos una falta de Juan Pablo Cárdenas sobre Barrios Alfonso cuando el volante se metió en el área grande, el árbitro tucumano Lobo Medina no dudó en marcar el punto del penal, Morales tomó el balón y sacó un remate a media altura levemente hacia la izquierda, hacia donde fue Pave para terminar desviando el balón por donde apareció Bogliotti, pero el volante con su remate por encima del travesaño terminó por dilapidar una clara situación que pudo haberle dado a Mandiyú una diferencia mayor para encarar la segunda parte de otra manera.
Con la mínima ventaja, Mandiyú se fue al descanso, no jugó un gran partido en términos comparativos a lo que hizo en otras ocasiones, pero esta vez logró lo que siempre le costó horrores y derrotas.
Como era de esperarse para la segunda parte, Juventud Antoniana salió decidido a ahogar a Mandiyú en su propio terreno, y para ello su técnico Gustavo Módica apostó a otro hombre de ataque: sacó un volante Lucas Espíndola y mandó a la cancha a otro experimentado como Gustavo Balborín, que en la primera pelota que recibió hizo un giro casi sobre el borde del área chica y sacó un remate que dio en la base del palo izquierdo del arco defendido por Mazzón, que primero hizo vista y después terminó tapándole un cabezazo mano a mano al mismo Balborín.
Antoniana era más en el juego y creando situaciones, pero Mandiyú lo tenía a Mazzón en una de sus mejores tarde, tapando el cabezazo de Balborín y luego el tiro libre de Acosta, difícil porque le picó antes, y cuando no estaba el uno para salvar el arco, apareció Ramírez para despejar casi sobre la línea un remate de Gustavo Ibáñez.
Mandiyú era aguantar la mínima ventaja, y una clara muestra de ello fue cuando se decidió que salga Morales y haga su debut Matías Gómez, un volante más de marca, y se terminó de confirmar que había que aguantar el resultado a los 23 minutos con el ingreso de Diego Coronel en lugar de Romero, armando así una defensa con Monje, Rodríguez, Martínez, Coronel y Ramírez; unos metros más adelante estaban Barrios Alfonso, Bogliotti, Pavón y Gómez, quedando solo como referente de ataque Basualdo y luego Julio Sena que ingresó por éste.

Y mientras en Mandiyú se apostaba a cuidar la mínima diferencia, por el lado de Juventud Antoniana su técnico seguía sumando delanteros, pero como siempre se dice, la suma de hombres en posición de ataque no te garantiza triunfos.
El broche de oro de la tarde lo terminó poniendo Gonzalo Ramírez, ganó por su carril, dos hombres fueron a marcarlo, a los dos los dejó “pagando” con un amague para despejar el camino y meterse al área, donde tocó atrás para la entrada de Julio Sena que no tuvo más que empujar al gol. Iba el minuto 40, cerró el partido, fue el delirio de unos pocos y el lamento de todo el público de Antoniana.
Sólo quedaba esperar el pitazo final del tucumano Lobo Medina, y con ello el festejo de desahogo por los tres puntos vitales logrados, los primeros cosechados en condición de visitante en esta temporada del torneo Federal A.
Ahora habrá una semana para trabajar y preparar el partido que se viene con Sportivo Patria en Corrientes, donde estarán en juego puntos vitales frente a un rival directo en la lucha por la permanencia.
Fuente:
diario Época.




Comentarios recientes