Federal A: un empate que no cambia nada

Federal A: un empate que no cambia nadaMandiyú igualó 1 a 1 ante Sportivo Patria en el partido que abrió la quinta fecha de la zona D de la Fase Reválida del torneo. Diego Romero puso en ventaja al equipo correntino y Cristian Campozano le dio el empate a los formoseños.
Por ahora todo sigue igual. Cayó el telón para la primera rueda de esta Fase Reválida y el balance dice que no está mal lo hecho por Mandiyú hasta aquí, aunque dejó escapar puntos en casa ante rivales directos en esta lucha que tiene fecha tras fecha por la permanencia. Una vez más hay que decir que será el tiempo el que dirá si este empate de ayer frente a Sportivo Patria sirve o no, hoy mirando la tabla, dice que nada cambió con relación a cómo estaba hasta antes de este partido, porque no logró descontarle a los de arriba, ni tampoco pudo sacarle más ventaja a los de abajo. Es un empate “ni”.

Le pudo haber ganado a Sportivo Patria, pero Mandiyú se tuvo que terminar conformando con la igualdad en uno. Diego Romero abrió la cuenta a los 4 minutos y 9 más tarde Cristian Campozano puso el marcador con que a la postre terminó el partido.
Un partido chato, con muy pocas situaciones ante los arcos y con el árbitro chaqueño Hernán Vallejos cobrando protagonismo con el correr de los minutos por sus polémicos fallos, haciendo que el espectáculo empeore por lo entrecortado que se desarrolló. El chaqueño no estuvo a la altura de los acontecimientos, de lo que se jugaba y de la rivalidad que existe entre ambos equipos, no sabiendo poner un punto final al exceso cuando lo debió hacer. No influyó en el resultado del partido, pero sí lo hizo con algunos fallos que dejaron dudas, tanto de un lado como del otro.
Hubo un comienzo prometedor, con un Mandiyú demostrando que los tres puntos tenían que quedar en casa, salió decidido a ganar, y rápidamente esa predisposición se vio reflejado en el marcador. Porque a los 4 minutos, Álbaro Pavón le puso un pase de “esos entre líneas” a Diego Romero que lo dejó al talentoso volante prácticamente solo ante el arquero Francisco Del Riego, definiendo suave contra el palo derecho del uno visitante.

Parecía que era la tarde soñada, Mandiyú lograba un gol tempranero y su gente, que en gran número se llegó al estadio de Huracán Corrientes, deliraba soñando con que se podían dar “dos al hilo”.
Pero, no pasó mucho tiempo, tan sólo 9 minutos entre una acción y otra, para que lo que era delirio se transforme en un profundo silencio hasta que desde las tribunas comenzó a bajar el: “Esta tarde cueste lo que cueste tenemos que ganar”.
Todo ello porque Sportivo Patria en su primera aproximación al arco de Cristian Mazzón llegó al empate. Un pelotazo desde mitad de cancha de José Defilippi cayó en el corazón del área y allí Campozano anticipándose a Juan Pablo Rodríguez metió un cabezazo fuerte que dio en el travesaño y se metió a espaldas del uno correntino, que cuando esbozó una reacción estirando su brazo, ya era tarde.
Era volver a empezar para Mandiyú, la alegría duró poco.
En lo que quedó de los primeros 45 minutos, el equipo de Pablo (que lo volvió a sufrir de afuera por estar cumpliendo con la suspensión), sólo dispuso de algunas esporádicas situaciones, un desborde de Gonzalo Ramírez con un remate que se perdió por un costado del arco; un par de tiros libres, ambos desde buena ubicación, pero que sólo en el primero ejecutado por Álbaro Pavón, obligó a la intervención de Del Riego sacando la pelota a un costado. Nada más.
A Mandiyú no le alcanzó con los intentos de Diego Romero de querer ser el hombre que desequilibre de tres cuartos de cancha en adelante, porque el muy buen volante no tenía interlocutores y siempre que recibía la pelota tenía dos hombres de Patria presionándolo y parándolo con reiteradas infracciones que no recibían por parte del juez chaqueño la sanción correspondiente.
La segunda parte del partido mostró dos caras. Por un lado estaba Mandiyú y sus ganas, por el otro Sportivo Patria conforme con la igualdad. Conclusión, si lo visto en los 45 minutos iniciales fueron malos, los de la segunda parte fueron peores. Era “el hambre con las ganas de comer”. Uno quería y al otro poco le interesaba cambiar la historia, el empate no le disgustaba y vía con buenos ojos llevarse un punto de su visita a Corrientes.
Allí quedó en evidencia una vez más las limitaciones de este equipo de Pablo Suárez, porque Diego Romero “se fue quedando sin nafta” y a ello se le sumó todos los golpes recibidos, lo que hacía que Mandiyú pase a depender de lo que pudiera generar Gonzalo Ramírez en algún desborde, algo así como el que tuvo en Salta en la jugada del segundo gol. Pero el ayer volante, no lo tuvo, además debió desdoblarse en atacar y ayudar en la marca por el sector izquierdo, dado que por ese lado de la cancha se movía, y muy bien, el brasileño Francisco De Souza que le ganaba el mano a mano a Juan Carlos Martínez y complicaba con sus centros.
Los minutos se consumían, los cambios de Matías Feisztein por Basualdo, luego de Héctor Morales por Romero y finalmente el de Manuel Barrios Alfonso ocupando el lugar de Sena, no trajeron soluciones, Mandiyú siguió siendo más de lo mismo, un manojo de voluntades con una idea de ir en busca del arco de enfrente, donde lo esperaba bien agrupado y cerrado un rival que cada vez se aferraba más al empate.
El final fue igualdad, el tercero que cosecha Mandiyú como local en esta Reválida, por ahora, con un partido más, está en la cima de la zona D. Habrá que esperar los resultados de hoy para ver cómo queda para viajar a Jujuy, donde el próximo viernes lo recibirá Altos Hornos Zapla en el inicio del camino final de esta lucha por la permanencia en este Federal A, que por ahora no se sabe a ciencia cierta que futuro tendrá.

Fuente: diario Época.

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