El descenso hasta ahora es una realidad, los dirigentes abrigan la esperanza de que el Consejo Federal pueda cambiar de opinión en cuanto a la reestructuración. Pero la historia no termina allí, siguen las peleas dirigenciales con el agregado de una importante deuda.
Como un final anunciado, el pasado domingo otro de los descendidos, Sportivo Patria de Formosa, con un aplastante cinco a uno sellaba los destinos de Deportivo Mandiyú. No fue una sorpresa, una Reválida pobre, sin resultados y refuerzos que no descollaron hacían presumir lo que hoy es una realidad.
Aún el Consejo Federal de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) no termina de definir la jugada a seguir.
Después de la última resolución tan cuestionada que borraba de un plumazo a dos categorías del torneo, el Federal B y el Torneo del Interior, hoy nada es claro, las preguntas abundan, los que están jugando el Federal C no saben a qué categoría lo harán y los equipos del Federal B, tampoco tienen claro qué tipo de competencia tienen por delante, todo es desordenado y poco claro.
Por ahora Mandiyú sabe que descendió, junto a Guaraní Antonio Franco y Sportivo Patria por esta Región Litoral Norte en su zona D. Pero ellos, como los otros cinco equipos que han dejado el torneo Federal A, como aquellos del Federal B que por ahora no terminan de entender lo que Pablo Toviggino, mandamás del Consejo Federal y Claudio “Chiqui” Tapia de la AFA, quieren llevar adelante en el fútbol argentino y por consiguiente, a pesar de que ya fue aprobada por unanimidad la reestructuración, aguardan de que ambos den un paso atrás, pidiendo que queden sin efecto los descensos y los del B, porque consideran injusto que luego de estar compitiendo en la cuarta categoría del fútbol argentino, pasen de un plumazo a tener que jugar el año próximo un torneo provincial, que los llevaría luego a un regional para de allí comenzar a pugnar por ascender al Federal A.
Es por ello que se dice que en los próximos días irán a golpear las puertas del quinto piso del edificio de la calle Viamonte en la Capital Federal, donde está la casa del Consejo Federal.
Los clubes del Federal B dicen que irán detrás de los del A, porque solo estos últimos allí lo atienden. Pero qué pasa hoy, todos ellos pasaron a formar parte de lo que han dado en llamar Torneo Regional Federal Amateur.
Este es un problema de Mandiyú, que tiene otros como por ejemplo las interminables peleas internas, hoy profundizadas por el descenso, buscando al culpable del fracaso deportivo. Nadie hace un mea culpa, cuando todos son responsables en partes iguales de lo sucedido.
No sería más serio que Irgarzabal y Zarabia en lugar de salir por los medios a disputarse la conducción y a echarse culpas piensen qué harán con la abultada deuda que posee el club con los jugadores, más los alquileres impagos al Club Huracán Corrientes por el uso de su estadio, la Policía, departamentos, liga y una larga lista que supera los 3.000.000 de pesos pero claro más fácil es mentir y mirar al costado como si nada pasó y fantasear con una invitación.
Muchas fueron las reuniones y no menos las alternativas manejadas, el rumor de una normalizadora y de una renuncia masiva de los directivos es algo que suena con fuerza pero cuesta determinar quién se hará cargo del pasivo del club, los jugadores se fueron a sus casa pero con la promesa que después de Semana Santa, o sea en los próximos días, le daban soluciones. Algunos hasta recibieron mobiliario del club como compensación de las deudas.
Como están dadas las cosas parece eminente la intervención por parte de la inspección general de Personería Jurídica para poner blanco sobre negro, ahora quién se hará cargo del club, quién será el héroe que tome la posta y salga a buscar recursos para pagar deudas y reconstruir Mandiyú con un objetivo deportivo, por ahora es todo una incógnita.
La historia se repite una y otra vez, juntos o separados, pero es la misma; problemas entre dirigentes, deudas y objetivos deportivos no logrados como si fuera un veneno sin antídoto corriendo por la sangre de un glorioso Mandiyú que se resiste a desaparecer.
Señores dirigentes y simpatizantes ¿Podremos por una vez pensar en grande, dejar de lado las ambiciones personales y sacar del fondo a Mandiyú o siempre cometeremos los mismos errores? No queda margen y la vida de la institución pende de un hilo; reaccionen o háganse cargo del final de esta historia, que por cierto, a cómo vamos no va a ser feliz.
Fuente: diario Época.



Comentarios recientes