Un empate de visitante no está mal para empezar. Así lo entendió la gente de Boca Unidos luego de noventa minutos en los que no se sacaron ventaja ante Chaco For Ever, en un partido que por momentos se asemejó al ajedrez, por lo cuidadoso que eran para mover las piezas en el campo de juego. Así, no se generaron muchas situaciones de gol y terminaron sin abrir el marcador, resultado que indica la solidez defensiva en su haber y lo escaso efectivo que fueron en el momento de atacar, quedando esto en la columna del debe.
El viernes por la noche, el conjunto correntino recibirá la visita de Crucero del Nore, uno de los tres ganadores de la fecha inaugural.
Gran parte del primer tiempo pareció de estudio, con Boca Unidos teniendo la pelota en algunos pasajes, haciéndola circular preferentemente por abajo con un buen despliegue de Fabio Godoy por el costado derecho, aunque al llegar a la zona del área al equipo le faltó quien meta el último pase. Por eso sus atacantes Nicolás Ledesma y Cristian Núñez no recibieron pelotas “limpias”.
Es que la prioridad por las bandas de Fabio Godoy y Gustavo Mbombaj era contener y marcar para fortalecer el dispositivo defensivo. Para colmo, la temprana lesión de Gabriel Morales lo privó del jugador que por característica técnica podía armar el fútbol en ataque.
Por ende, al conjunto “aurirrojo” se le contabilizaron escasas situaciones de gol. La única de los primeros cuarenta y cinco minutos se originó con pelota parada que cabeceó, tras un tiro de esquina, Oscar Carniello (firme en la última línea) y se perdió sobre el travesaño.
For Ever tampoco hizo mucho en ataque en esa etapa porque Pato y Ledesma, sus jugadores más dotados técnicamente, tampoco encontraron espacios suficientes ante la presión que impusieron en el juego los dos equipos. Un tiro de Briones que atajó sin problemas Alejandro Medina (seguro en sus intervenciones) y especialmente un violento remate de Héctor Jara lanzado al ataque que se estrelló en el vértice de poste y travesaño, fueron su ocasiones más peligrosas.
No varió demasiado el juego en el segundo tiempo. Si se notó el buen desempeño de Martín Ojeda, no sólo en la contención sino para quitar y distribuir la pelota desde la zona central del campo de juego. Sin mucho fútbol, For Ever intentó situarse en campo rival, empujado por su público que cubrió gran parte de las tribunas (poco más de diez mil personas, según estimaciones de dirigentes locales).
Aviso el “negro” chaqueño con un remate desviado de Leandro Ledesma y respondió a los 13’ Boca Unidos con un centro de Nicolás Ledesma que conectó de aire Gustavo Mbombaj por el segundo palo y la pelota salió un poquito ancha sobre el travesaño.
Dos minutos más tarde insistió Boca Unidos gestando una buena maniobra en ataque. Martín Ojeda quitó en el medio y tocó para Fabro que enganchó de zurda ante la marca de un defensor en el borde del área y despidió un fuerte derechazo encontrando una excelente respuesta del arquero Gastón Canuto, arrojando hacia un costado.
Se animó el partido en esos instantes y con el ingreso de Diego Magno pareció que For Ever podría lograr el desnivel y estuvo cerca cuando “peinaron” en el primer palo y entrando por el otro cabeceó Magno y contuvo con mucha solidez Alejandro Medina. Ya estaba en cancha Julio Cáceres y más tarde Gerardo Maciel en lugar de Núñez y Ledesma. El juego se equilibró de nuevo, aunque For Ever lo buscó con más decisión.
Sin embargo el que estuvo más cerca del gol fue Boca Unidos, cuando cerca del epílogo, a los 50’, Cáceres “rompió” línea entrando por el callejón del ocho, envió un centro perfecto que conectó libre de marcas Gerardo Maciel e increíblemente el remate salió desviado cuando la gente ya la veía adentro.
Enseguida el silbato del santiagueño Rodrigo Héctor Rivero puso el punto final al partido, dejando la sensación de que el empate le sentó mejor a Boca Unidos, que el viernes tratará de triunfar de local ante Crucero del Norte para que tenga un real valor.
Fuente: diario Época.



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