
Una de las frases más populares a la hora de contagiar optimismo a las personas en general y a los deportistas en particular es esa que dice que “con esfuerzo, constancia y trabajo, todo llega”; y que a pesar de que a veces las cosas tardan en llegar, si se tiene la perseverancia para saber esperar, y la disciplina para trabajar, los resultados tienen que aparecer tarde o temprano.
Y un claro ejemplo de esta afirmación es la historia de vida del atleta Walter Báez, quien con 50 años se encuentra en uno de los mejores momentos de su carrera como deportista y el próximo sábado buscará repetir el éxito conseguido el año pasado en la ‘Ultramaratón 12 horas en pista’ que se realiza cada año en Asunción.
Si bien nació en Jesús María, Córdoba, se reconoce como un misionero más ya que a los cinco años se vino a vivir a la Tierra Colorada junto a su familia por cuestiones laborales y no se pudo ir más. Tuvo una vida marcada por el deporte y, a diferencia de lo que suele suceder con el común de los niños de este país, que su primer acercamiento al deporte lo tienen a través de una pelota, a Walter siempre le llamó la atención el atletismo.
“A mediados de los años 80 miraba siempre el programa El Deporte y el Hombre, que era conducido por Pancho Ibáñez y eso fue algo que me marcó porque mostraban la exigencia física de los deportistas en deportes como el triatlón”, comentó.
“Comencé a correr maratones cuando tenía 14 años, también influenciado y motivado por las películas de Rocky”, recordó Báez, que además de la maratón (disciplina en la cual se perfeccionó) participó en competencias de pedestrismo y triatlón. Pero un día los problemas de trabajo lo alejaron de la actividad y tuvieron que pasar ocho años para reencontrarse con su pasión. En el 2015, volvió a competir, esta vez en trail de 21 kilómetros.
El atleta no sintió el parate de casi una década y a partir de ese momento las exigencias fueron en aumento.
Un físico privilegiado
A pesar de que con el correr del tiempo los años se hacen sentir, el atleta reconoce que tiene un físico privilegiado que le permite estar a la altura de las circunstancias.
En el último tiempo, participó en las últimas cinco ediciones de la ultramaratón Yabotí y se proclamó dos veces campeón de la categoría de 45 a 49 del tradicional desafío Misiones Corre.
En 2016 fue subcampeón en los 10 mil metros del Campeonato Provincial de Pruebas de Calle y al año siguiente comenzó a participar en carreras más exigentes como la ultramaratón de 50 kilómetros en Formosa, los 108 kilómetros en Santiago del Estero o el desafío ‘12 horas en pista’ que se lleva a cabo en Asunción, Paraguay, y en el cual este representante de la Tierra Colorada se proclamó campeón en el 2018.
Justamente en la capital paraguaya estará el próximo sábado con el desafío de defender su título una vez más y dejar bien en alto los colores de nuestra provincia.
“Soy un agradecido por mi salud. Compito con atletas que tienen 20 ó 30 años menos que yo y eso lo consigo gracias a los cuidados que tengo en cuanto a la alimentación y el descanso. Me privo de muchas cosas, pero es mi estilo de vida y para mí el hecho de lograr títulos es un verdadero honor”, aseguró Báez, quien hace algunas semanas no pudo competir en Puerto Madryn por falta de recursos económicos para viajar; pero tendrá revancha el fin de semana en el vecino país donde ya supo destacarse hace 12 meses.
Fuente: El Territorio.



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