Jorge De Olivera: “Me siento mejor que nunca”

Jorge De Olivera: “Me siento mejor que nunca”

“Se me cruzó por la cabeza en algún momento, es cierto, pero hoy me siento mejor que nunca y quiero quedar en la historia del club”. A sus ‘jóvenes’ 36 años, el arquero posadeño Jorge De Olivera reconoce que no hace mucho tiempo se le pasó por la mente dejar el fútbol luego de una extensa carrera como profesional.
Pero hoy, figura y referente de Platense, sueña con devolver al Calamar a la Primera División tras 20 años y lejos está de pensar en un posible retiro.
El equipo de Vicente López es uno de los ocho protagonistas del Reducido de la B Nacional que pelean por el segundo y último boleto a la elite del fútbol argentino.

El experimentado arquero, que debutó en Nueva Chicago de la mano de Pipo Gorosito en 2003, que fue dirigido por el Coco Basile en Colón y que se adueñó del arco de Racing durante cuatro años hasta la llegada de Sebastián Saja, actualmente es pieza clave en el plantel dirigido por Fernando Ruiz, que tras consagrarse campeón el año pasado en la B Metropolitana ahora busca su segundo ascenso consecutivo a la máxima división.
En medio de la euforia por la excelente campaña del equipo, en Vicente López tienen los pies sobre la tierra. Y así lo refleja De Olivera, aquel pibe que en sus inicios deportivos se destacó en la selección misionera de básquet pero que luego encontró en el fútbol -más precisamente en el arco- su verdadera pasión, aquella que heredó de su padre Kiko, referente bajo los palos vistiendo las camisetas de Mitre, Huracán y Brown.
“El gran mérito que tiene este equipo es que mantuvo la base del plantel que fue campeón y logró el ascenso”, valora Jorge, también conocido como Dida -ex arquero de Brasil- por su 1,92 de altura.
Tras la exigencia física del entrenamiento matutino, y previo a la exigencia que vendrá más tarde en el gimnasio, el tercero de los seis hermanos De Olivera contesta el llamado de El Territorio y comparte sus sensaciones por el gran momento del Calamar en la B Nacional.
“Sabemos que el Reducido es un torneo aparte y que genera gran expectativa en todos. Nosotros mantuvimos una regularidad a lo largo de todo el torneo y llegamos a esta parte del campeonato con un envión importante”, aclara, avalando los cuatro triunfos y los dos empates que cosechó el equipo en los últimos seis partidos de la fase regular. Y agrega: “Creo que, junto a Arsenal -que se llevó el primer ascenso-, somos el equipo que mejor propuesta de juego mostró, conseguimos puntos importantes y respetamos una idea de juego desde hace más de un año”.
Platense, que empató 0-0 con Central Córdoba de Santiago del Estero como visitante en el duelo de ida de los cuartos de final del Reducido, buscará el próximo domingo, desde las 13.05 y como local, llegar a las semifinales y así quedar a dos peldaños de volver a Primera, algo que el club no consigue desde 1999.
“Para mí sería espectacular conseguir algo tan importante en un club tan importante; Platense es muy grande y no se merecía estar en la B Metropolitana, y con el ascenso conseguimos darle tranquilidad al club, y ahora que estamos acá queremos seguir siendo competitivos”, admite.
Haber finalizado en el 5° lugar de las posiciones en la tabla general le permitirá al Calamar tener ventaja deportiva ante el Ferroviario en esta instancia de playoffs, por lo que un empate ante su gente le dará a Platense el pasaje directo al grupo de los cuatro mejores que irán por el último ascenso.
“Más allá del buen resultado que conseguimos como visitante, no debemos descuidarnos de Central Córdoba, un equipo que tiene jugadores muy desequilibrantes del medio para arriba; tendremos que jugar los 90 minutos muy concentrados y mantener nuestra idea de juego”, advierte de cara al choque ante el campeón del Federal A el año pasado.
Platense, después de Ferro el equipo con más participaciones en la B Nacional, tiene a la historia de su lado, pero De Olivera sabe que los partidos lo ganan los jugadores, no la historia. “Los ocho equipos que estamos en el Reducido estamos por algo, porque hicimos méritos. Quizás Sarmiento y Almagro parten como favoritos, pero en esta instancia de playoffs juega mucho lo mental. Nueva Chicago en la previa tal vez era favorito ante Independiente Rivadavia, pero tuvo una mala tarde en Mendoza, perdió 4-1 y quedó muy complicado para la revancha. Los cruce mano a mano son partidos diferentes a cuando jugás por puntos, porque no tenés margen de error; no podés tener un mal día porque te quedás afuera”, aclara. 

Fuente: Gustavo Hollmann, El Territorio.

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