
A casi 10 años de haber comenzado a practicar kick boxing, Máximo Zacarías (26) cumplió uno de sus sueños dentro de este deporte el fin de semana pasado en Buenos Aires, donde se consagró campeón argentino de su categoría (64 kilos) en una pelea que tuvo sabor a revancha.
El misionero se impuso ante el bonaerense Juan Cruz Baigorria y regresó a Misiones con el cinturón que se le había escapado hace un par de meses, en un claro ejemplo de que con constancia y perseverancia, el deporte termina premiando a quienes lo practican.
“Se me pudo dar el resultado a favor y trajimos el título argentino para alegría de mi gente y de la provincia. En marzo disputé este mismo título que estaba vacante y perdí con el mismo rival. No se me dio por un fallo dividido de los jurados, pero como fue un muy buen espectáculo los organizadores decidieron organizar esta revancha. Por suerte esta vez no quedaron dudas y pude traer el título”, comentó Máximo Zacarías en el programa Más en Radio, que se emite de lunes a viernes de 18 a 19 por Radioactiva FM 100.7.
“Cuando sos visitante tenés que demostrar siempre un poco más para poder ganar. Esto es el fruto de varios años de trabajo y es una alegría inmensa para mí. Nunca pensé llegar donde llegué. Comencé practicando este deporte como un hobbie, después arranqué con la parte competitiva y ahí todos soñamos con tener un cinturón. Y más salir campeón argentino me pone muy contento”, destacó.
Sin embargo, y más allá de que ya pudo cumplir uno de sus sueños, Máximo tiene más objetivos por delante y para eso necesita un gran grupo de trabajo que lo acompaña en el día a día para llegar en las mejores condiciones al momento de subirse al ring.
“No nos quedamos con esto, vamos por más. Quiero ir por títulos mundiales. Al ring sube una sola persona, pero detrás hay mucha gente. Por ejemplo, estuve dos semanas entrenando en San Pablo antes de ir a esta pelea. Trabajo con preparadores físicos, tengo una nutricionista y también mi academia de kick boxing”, detalló el peleador.
Diez años y más de 30 kilos después
El idilio de Máximo Zacarías con el kick box empezó como un pasatiempo, pero de a poco se fue volviendo un estilo de vida.
El entrenamiento de esta arte marcial lo ayudó a bajar más de 30 kilos y cuando le agarró el ‘gustito’ pasó de ser un hobbie a ser su pasión, el deporte al cual le dedica gran parte de su vida.
“Ya son casi 10 años que hago este deporte que empecé por hobbie. Siempre me había llamado la atención hasta que probé con unos amigos y me gustó muchísimo. Cuando arranqué tenía casi 100 kilos y ahora estoy en 64 y medio. Tengo muchos alumnos que bajaron entre 20 y 25 kilos con este deporte. Mucha gente cree que si se suman tienen que competir y no es así. Dentro de nuestra academia tenemos bien separados los horarios entre la competencia y lo recreativo. Se trabaja mucho lo aeróbico y el cardio”, explicó.
Por otra parte, ponderó el hecho de que cada vez más mujeres se suman a la práctica del kick boxing, una situación que se generó en los últimos años.
“En nuestra academia tenemos 4 o 5 chicas que compiten y eso me pone muy contento, porque está creciendo mucho el número de chicas. Cuando recién arranqué había una chica entre 20 varones y ahora hay aproximadamente 3 entre 10. Con el kick boxing dejé de fumar, dejé el alcohol. Siempre digo que era bastante rebelde y este deporte me dio mucha disciplina, me cambió la vida”, contó con orgullo.
Fuente: El Territorio.




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