
Con un gol del misionero Jonatan Schunke a los 43 minutos del primer tiempo,Estudiantes le ganó por 1-0 a Aldosivi en el comienzo de una temporada en la cual ambos buscarán acercarse a los primeros puestos y tener posibilidades de clasificarse para una copa internacional en 2020.
El Pincha jugó mal. Muy mal, quizás. Incluso necesitó de la ayuda de la terna arbitral, que le anuló un tanto legítimo al Tiburón en la última jugada del encuentro. Eso, a esta hora, poco le importa al León: ganó y abrazó tres puntos más que importantes en su lucha por engordar su promedio.
En la primera mitad, la ambición de Estudiantes chocó contra el orden de un Aldosivi que no demoró en neutralizar la voracidad del equipo local. Lo que fue un prometedor comienzo del Pincha, con una ocasión nítida a los tres minutos (enganche y remate de Matías Pellegrini que tapó Luciano Pocrnjic), enseguida mutó a un desempeño desprolijo.
El conjunto de Gabriel Milito no renunció a su intención de acorralar a su rival, pero perdió precisión y esto provocó que la visita creciese rápidamente. Los futbolistas albirrojos se tornaron erráticos y esa falta de justeza le permitió al elenco de Mar del Plata disponer de varias oportunidades para herir al local; sin embargo, los jugadores de Aldosivi nunca -en la etapa inicial- acertaron ese último pase necesario para perforar una defensa.
Así transcurrió el primer tiempo, con las imprecisiones como denominador común, hasta que antes del descanso (tras 40 minutos de apatía) Estudiantes volvió a hilvanar una interesante jugada ofensiva colectiva: centro desde la franja derecha de Nahuel Estévez, la bajó Federico González con ojos bien abiertos y Schunke la mandó adentro. Era el 1-0. Era, también, demasiado premio para el Pincha.
El complemento fue, incluso, más aburrido que el primer capítulo. El local se despojó de su ambición, el Tiburón exhibió grandes dificultades para atacar y así transcurrieron los minutos. Entre la carencia de ideas, las equivocaciones constantes y los cambios, todo se hizo muy cortado. Sí, un bodrio.
En el epílogo aparecieron, al menos, dos emociones. Primero, Manuel Castro estuvo a punto de ampliar diferencias (segunda gran atajada de Pocrnjic); mientras que en la última del partido el juez Fernando Espinoza le hizo caso al asistente Manuel Sánchez y le anuló un gol legítimo a Hernán Burbano, quien se encontraba en la misma línea que el penúltimo adversario. Era el empate para Aldosivi, que no sumó en La Plata por un error arbitral.
El León no jugó nada bien y hasta precisó de ayuda, es cierto, pero sumó tres puntos vitales para la permanencia. Por eso, en el Estadio Único, el fastidio se transformó en alivio.




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