«

»

Imprimir esta Entrada

Entrenadora y jugadora, madre e hija…

Mariana Chuda y Delfina Marcos, representaron a la provincia de Misiones, una como entrenadora y la otra como integrante del U13 en el Argentino de La Punta (San Luis).
La mamá y hermana de Juan Ignacio Marcos, ahora jugando en Barcelona, dialogaron sobre su partida, el torneo, y el básquet misionero con el sitio oficial de la CABB.

Primero preguntarte a vos Mariana, ¿Cómo es la realidad del básquet en Misiones? Y para Delfina, ¿En qué club jugas? ¿Entrenas con chicas o también con chicos?
Mariana: En el básquet femenino estamos acomodándonos, rearmando los torneos porque no hay ningún tipo de competencia. Esto fue una iniciativa de los padres de las chicas que vienen hace tiempo jugando hace bastante tiempo en algunos torneos por fuera de la federación. Entonces tenemos competencia, pero no la suficiente.

Delfina: Juego en El Coatí, de Eldorado. Hay días que entreno con los varones y otros con las chicas.

¿Cuáles eran las expectativas? ¿Cómo te sentiste en el torneo a ser una de las más chicas?
Mariana: Nosotras veníamos a hacer experiencia, a que conozcan que hay otra realidad. Las chicas que en nuestra provincia se destacan y son las mejores, no son realmente las mejores a nivel país. Ellas no conocen otra realidad porque los torneos que jugamos son dentro de la provincia o los regionales. Estamos muy bien en lo que es mini básquet y en las formativas mal. Entonces la idea era motivarlas a ellas para que vean que hay otra cosa, que se puede llegar, que se puede mejorar y jugar y competir a otro nivel.

Delfina: Re bien. Me sentí una más que la de u13

¿Qué te parece tu hija cómo basquetbolista y cómo fue entrenarla? Y ¿Qué te parece tu madre como entrenadora y cómo fue que te dirija?
Mariana: Yo tuve a mis tres hijos; a mi hija más grande ya la dirigí y a mi hijo porque fui asistente de los equipos que jugaba. Ella es la más complicada, jaja. Obviamente es muy chica, cumplió once años en mayo, tiene un montón de cosas para aprender. En este torneo se vio que puede jugar porque estuvo de igual a igual con nenas de 13 años y pudo destacarse en algunas situaciones. Obviamente tiene que mejorar, aprender y corregir un montón de situaciones. Allá no nos escuchaba porque le sobraba, entonces acá se dio cuenta que tiene que mejorar su físico, su flexibilidad, la movilidad que tiene. Por ende, el rol de madre-entrenadora pasa a ser otra cosa. Yo lo disfrutó, me encantó viajar con ella como a los otros torneos con mi hija y Juani (Juan Ignacio Marcos, flamante refuerzo del Barcelona y miembro del Seleccionado argentino en el Mundial U19). Realmente lo disfruto, me tocó como entrenadora y fue la que más me costó.

Delfina: Mi mamá acá no es mi mamá, es mi profesora. Me sentí muy bien, fue divertido. Las chicas dicen que tengo suerte de tenerla acá, pero no creo porque a la que más reta es a mí.

En un partido ella comete una falta y te pregunta que había hecho. Cuando la árbitra le quiere explicar ella se cruzó de brazos y se fue. ¿Tiene un carácter especial no?
Mariana: Uf, terrible. A parte, la más chiquita es la más malcriada. Tiene que ir aprendiendo y moldear su carácter. Sé que no es fácil, pero estamos todo el tiempo siempre corrigiendo y tratando de que no tome esas actitudes que son horribles en la cancha; a mí no me gustan. A lo mejor con otro entrenador las hace y cómo soy la mamá se toma esas licencias, pero tendrá que aprender con el tiempo que eso no se puede hacer.

Delfina: No me siento con más libertades.

Metiéndonos más en lo familiar. Juani Marcos venía jugando en Peñarol de Mar del Plata, pero este año pegó el gran salto a Europa yendo al Barcelona. Una cosa es tenerlo lejos, pero en el mismo país y otra que esté en otro continente. ¿Cómo lo están llevando?
Mariana: Hoy se extraña, como lo extrañamos acá, pero es un poco más difícil. Por ejemplo, en las fiestas no va a estar y ese tipo de acontecimientos, pero iremos viendo como lo sobrellevamos, capaz alguien viaja a acompañarlo a él también. Él fue al mejor lugar, sabía que tenía que mejorar y crecer; él tomó la decisión por su bien. Es un chico que tiene las cosas medianamente claras. Se midió en el Mundial, se dio cuenta que a nivel básquet estaba muy bien, pero físicamente tenía que mejorar; el salto de calidad se lo va a dar otro tipo de competencias y trabajos de tipo individual o nutricionistas. A los dos días de llegar ya tenía todo a su disposición y empezaron tratamientos, ya aumentó de peso que era algo que le costaba. Estaba entrenando con el primer equipo de ACB, viajó junto al equipo a jugar un amistoso, pero justo se lesionó. Sabemos que está en el mejor lugar, que lo vamos a extrañar y que, si él está feliz, nosotras también. Lo más importante es que esté bien.

Delfina: Él es mi ídolo, obviamente lo extraño mucho.

Fuente: Joaquín Ginesta Spinelli, CABB.
@Joaquin_ginesta

Enlace permanente a este artículo: https://www.deportesmisiones.com.ar/destacados/2019/09/08/entrenadora-y-jugadora-madre-e-hija/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Optimization WordPress Plugins & Solutions by W3 EDGE